19 de agosto de 2022
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Patriotismo poético

18 de julio de 2022
Por Augusto León Restrepo
Por Augusto León Restrepo
18 de julio de 2022
Este es el mes de la Patria. En Julio se conmemoran las gestas que exaltan los valores patrióticos, que no vamos a enunciar, porque cada quien tiene su propia lista. Muy distinta del uno al otro. Diríamos, de entrada, que no son lo mismos los valores patrios para un poeta que para un militar, para poner un solo ejemplo. Ha habido pésimos poetas que los han exaltado, como Miguel Antonio Caro, una de cuyas poesías ¡Patria!, nos tuvimos que aprender de memoria en la escuela primaria, y en el ejército, los que cumplieron con la «sagrada» obligación de «pagar» el servicio militar. A las nuevas generaciones, no tengo la menor idea que les enseñarán sobre lo que es Patria para ellos. Hoy mismo les voy a preguntar a mis nietos mayores, porque me entró curiosidad por saberlo. Y por su reacción cuando les lea esta declaración de amor: «¡Patria! te adoro en mi silencio mudo y temo profanar tu nombre santo: por ti he llorado y padecido tanto, como lengua mortal decir no pudo». Yo adivino que uno de ellos me va a decir que qué es eso de «silencio mudo». Que qué ocurrencia. Que, si el silencio fuera parlante, sería otra cosa. Y yo, al no tener repuesta lógica a su pregunta, voy a enmudecer como una ostra.
Pero sigamos. Miguel Antonio Caro, según averiguaciones que hice para la tarea de un sobrino, vivió entre los años de de 1843 y el 1909. Como quien dice, duró 66 años, entre la filología, o sea el estudio de nuestra lengua escrita y oral, con vista a su mejor comprensión, el periodismo, la poesía y la política. Fue una especie como de César Gaviria para la política, solo para ella, valga la aclaración, puesto que se le metió en la cabeza darnos una Constitución, la de 1886, que duró hasta 1991, con sus numerosas reformas, lo que lo empujó para ser presidente de Colombia, entre 1892 y 1898. Al terminar su período le entregó la banda presidencial, a José Manuel Marroquín, novelista, y poeta tampoco, como anotaría el crítico y copartidario de los anteriores, el manizaleño Hernando Salazar Patiño, autor, Sanclemente, léase bien, de «La Perrilla», la famosa perrilla sarnosa, «sarnosa era…digo mal, no era una perra sarnosa, era una sarna perrosa con figura de animal». El padre de Miguel Antonio Caro fue José Eusebio Caro, nadie más ni nadie menos que el fundador de partido conservador colombiano., que ambos, José Eusebio y Miguel Antonio , deben estar revolcándose en su tumba, con el surgimiento del conservatismo de izquierda, o sea  el conservatismo petrista.
 Unos renglones como anotación al margen. El último presidente de Colombia, con versos publicados, y del partido conservador de igual forma y manera, fue Belisario Antonio Betancur Cuartas -1982-1986-, bautizado, así como aparece en su cédula, por sus padres Don Rosendo y Doña Ana Otilia. Don José Eusebio Caro y su distinguidísima esposa  Doña Blasina Tobar, en la pila bautismal, le soplaron al sacerdote oficiante y a su indefensa criatura el nombre que llevaría por el resto de su vida: Miguel Antonio José Zoilo Cayetano Andrés Avelino de las Mercedes. Antes es que nos ha ido muy bien a los colombianos con la cifra de presidentes poetas que tenemos a cuestas. Y ahora que llega otro poeta, pero a presidir nuestro flamante Congreso nacional: Roy Leonardo Barreras Montealegre, de 58 años, autor de «Que la paz sea contigo» y «La fogata sin tiempo», ¿poemas?, que le inspiraron a uno de sus lectores una frase lapidaria: «Roy ¡desmovilízate!… la poesía no te merece»…
No sé por qué me fui por las nubes. Nefelibata que es uno, como me diría Luis Guillermo Giraldo Hurtado. Yo solo quería homenajear a mi patria querida. La de Shakira y Falcao y Botero y tantos y tantos, con viva emoción patriótica. Y rendirle homenaje con los versos de Miguel Antonio Caro, que aquí terminan: «No te pido el amparo de tu escudo, sino la dulce sombra de tu manto; quiero en tu seno derramar mi llanto, vivir, morir en ti pobre y desnudo». (Se le cumplieron los anhelos al poeta…millones y millones de colombianos son pobres…) Ni poder, ni esplendor, ni lozanía, son razones de amar. Otro es el lazo que nadie, nunca, desatar podría. (Me gustaría saber a qué lazo se refería Miguel Antonio) Amo yo por instinto su regazo, Madre eres tú de la familia mía; (¡Que descubrimiento!  Que la mamá sea de la familia de uno…). ¡Patria! de tus entrañas soy pedazo.»
Esto es solo el abrebocas del sainete del próximo 20 de Julio, en el que los actores principales serán Iván Duque Márquez y Roy Leonardo Barreras Montealegre, con el Salón Elíptico del Capitolio Nacional como escenario ¡Que la Virgen del Agarradero nos tienda su manto protector…!