24 de julio de 2026

Julio se convierte en el mes con mayor número de incendios forestales en Caldas durante 2026

24 de julio de 2026
24 de julio de 2026

Manizales, 24 de julio de 2026. EJE 21.Las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño comienzan a reflejarse con mayor intensidad en Caldas. El departamento registra un incremento sostenido de incendios forestales durante los últimos tres meses, una situación que mantiene en alerta a los organismos de gestión del riesgo y de socorro por el impacto sobre la cobertura vegetal y el riesgo para las comunidades rurales.

El balance correspondiente al periodo comprendido entre mayo y julio de 2026 da cuenta de 81 incendios forestales y quemas, emergencias que han dejado una afectación acumulada de 182,65 hectáreas. Los datos evidencian un crecimiento progresivo en la ocurrencia de estos eventos, especialmente durante julio, cuando las altas temperaturas y la reducción de las lluvias favorecieron la propagación del fuego.

Las estadísticas muestran una marcada diferencia entre los tres meses analizados. En mayo se reportó un solo incendio, sin daños sobre la cobertura vegetal. Durante junio se atendieron 26 emergencias, que afectaron 26,51 hectáreas, mientras que en julio el panorama cambió de manera considerable al registrarse 54 incendios forestales, con una afectación de 156,15 hectáreas, cifra que representa el 85,5 % del total del área impactada en el departamento durante el periodo evaluado.

De acuerdo con el análisis realizado por la Jefatura Departamental de Gestión del Riesgo, este comportamiento coincide con el fortalecimiento de las condiciones propias del fenómeno de El Niño, caracterizadas por una disminución de las precipitaciones, temperaturas más elevadas y una reducción de la humedad en la vegetación, factores que aumentan la probabilidad de incendios y facilitan su rápida expansión.

La jefa de esa dependencia, Paula Marcela Villamil Rendón, indicó que el comportamiento observado durante julio confirma que el departamento ya experimenta los efectos de este fenómeno climático.

«El territorio caldense ya se encuentra afectado por la llegada del fenómeno de El Niño. Es así como hemos evidenciado más de 50 incendios en lo que ha corrido del mes de julio, siendo la subregión del Magdalena Caldense la más afectada hasta la fecha», señaló la funcionaria.

Magdalena Caldense y La Dorada concentran la mayor afectación

El monitoreo identifica a La Dorada y a la subregión del Magdalena Caldense como los territorios con mayor impacto. En conjunto concentran cerca de las tres cuartas partes de la pérdida de cobertura vegetal registrada en el departamento durante los últimos meses, razón por la cual las acciones de seguimiento y prevención se concentran principalmente en estas zonas.

La información recopilada permite orientar la coordinación entre los organismos de socorro, los consejos municipales de gestión del riesgo y las autoridades locales para fortalecer las acciones de vigilancia, prevención y respuesta en los municipios con mayor exposición.

Los incendios forestales no solo representan pérdidas ambientales por la destrucción de vegetación y ecosistemas, sino que también generan riesgos para la biodiversidad, afectan las fuentes hídricas, deterioran la calidad del aire y pueden poner en peligro viviendas, cultivos e infraestructura rural cuando alcanzan mayores dimensiones.

Bomberos atendieron casi el 94 % de las emergencias

El informe también evidencia la capacidad de respuesta de los organismos de socorro frente al incremento de estos eventos.

Durante el periodo analizado, los Cuerpos de Bomberos Voluntarios atendieron 75 de las 81 emergencias, equivalente al 93,8 % de los casos registrados en el departamento. Otras situaciones fueron controladas mediante la intervención directa de habitantes de las comunidades y con apoyo de la Defensa Civil Colombiana.

Según Villamil Rendón, las capacidades operativas continúan disponibles para responder a las emergencias que se presenten durante la temporada seca.

«Las capacidades de respuesta están 100 % disponibles para atender todos los eventos que se presentan en el departamento. Es por ello que la mayoría de nuestros incendios fueron atendidos por los cuerpos de bomberos voluntarios. Algunos de ellos también fueron atendidos por la comunidad y por la Defensa Civil», explicó.

La alerta ciudadana sigue siendo determinante

El reporte oficial también analiza la forma en que fueron conocidos los diferentes incendios.

El 33,3 % de las emergencias fue reportado directamente a través de las líneas telefónicas de los cuerpos de Bomberos. Otro 24,7 % llegó a conocimiento de las autoridades mediante publicaciones en redes sociales, mientras que el 18,5 %fue informado por ciudadanos o por medio de la Línea de Emergencias 123.

Para los organismos de atención, la rapidez en los reportes resulta determinante, ya que permite movilizar oportunamente los recursos disponibles y evitar que pequeños focos de incendio evolucionen hacia conflagraciones de mayor magnitud.

Prevención, la principal herramienta

Frente al incremento de los incendios, las autoridades reiteraron una serie de recomendaciones orientadas a reducir el riesgo durante la temporada seca.

Entre ellas se encuentran evitar las quemas para limpieza de terrenos, no arrojar colillas de cigarrillo, fósforos ni botellas de vidrio en áreas con vegetación, abstenerse de dejar fogatas encendidas después de actividades recreativas y disponer correctamente de los residuos sólidos, ya que algunos materiales pueden convertirse en fuentes de ignición bajo condiciones de altas temperaturas y baja humedad.

Igualmente, se insiste en que cualquier señal de humo o conato de incendio sea reportada de inmediato a la Línea de Emergencias 123 o al cuerpo oficial o voluntario de Bomberos del respectivo municipio, con el fin de facilitar una intervención temprana.

Las proyecciones climáticas mantienen la atención sobre el comportamiento del fenómeno de El Niño durante las próximas semanas, por lo que las entidades encargadas de la gestión del riesgo continúan realizando seguimiento permanente a las condiciones meteorológicas y al comportamiento de los incendios forestales, especialmente en las zonas donde históricamente se presenta mayor vulnerabilidad durante las temporadas de sequía.