17 de junio de 2024

Acoger-cobijar, sintaxis, aspirar-aspirar a, a-ha, bajo-entre

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
31 de marzo de 2020
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
31 de marzo de 2020

Quisquillas de alguna importancia 

Sin olvidar que uno puede también ‘acoger’ las ideas, las opiniones, las calumnias  y los embustes del prójimo.

Dicen que “la gota horada la piedra”, es decir, que la insistencia y la constancia consiguen el fin pretendido. Pero hay excepciones, por ejemplo, mi machacadera en ciertos asuntos gramaticales no ha logrado su objetivo: en mis apuntaciones semanales he tenaceado en la obligación de los que se dedican a escribir de tener siempre a la mano un diccionario, y consultarlo, para emplear los términos que expresen justamente la idea que desean comunicar.  Esto, ¡claro!, si quieren entregarles a sus lectores un producto bueno. Consejo desatendido por el redactor del siguiente titular de LA PATRIA: Aislamiento ordenado por el Gobierno para mayores de 70 años acoge a la ministra de Relaciones Exteriores, Claudia Blum” (19/2/2020). Si este paisano hubiera consultado cualquier diccionario, habría notado que el verbo ‘acoger’ no era el adecuado en esta oración, y lo habría cambiado, verbigracia, por ‘cobijar’ (‘cubrir’, metafóricamente), ‘abarcar’ (‘englobar’) y mejor, mucho mejor, ‘obligar’. Ello es que la acción de ‘acoger’ se ejerce, primeramente, “admitiendo una persona a otra en su casa o en su compañía, para hospedarla, protegerla o ayudarla”. El sujeto de este verbo puede ser también una cosa material, por ejemplo, ‘la iglesia acogió al fugitivo’. Viene del verbo latino ‘colligere’ (‘atar junto, ligar’) a través de ‘accoligere’ (‘recoger’). Algunos de sus sinónimos son ‘recibir, amparar, asilar, proteger, guarecer, favorecer’. Sin olvidar que uno puede también ‘acoger’ las ideas, las opiniones, las calumnias  y los embustes del prójimo. ***

La sintaxis (del griego ‘sýntaxis’ –disponer correctamente- a través del latín ‘syntaxis’-construcción gramatical-) no es otra cosa que la relación coherente de las partes de la oración.  Una muestra de su falta, la siguiente: “No creo que sepamos cómo será el mañana; nunca hemos podido predecir el futuro. Y hoy, más que nunca, con los avances…” (LA PATRIA,  Guillermo O. Sierra, 20/3/2020). Las dos primeras oraciones son negativas, por lo que el adverbio que a ellas se contrapone en la tercera debe ser ‘negativo’ (‘menos’), no ‘positivo’ (‘más’), así: “Nunca hemos podido… Y hoy, menos que nunca, con los avances…”.  Los dos ejemplos siguientes ilustran mejor lo expuesto: ‘Si yo lo puedo hacer, más él, que está en mejores condiciones que yo’; ‘si él no supo la respuesta, menos yo, que no estudié’. Es la sintaxis. En el mismo artículo se lee: “Aspiro que una vez pase esta pandemia…”: en esta frase, es clarísima la falta de la preposición ‘a’, como en las siguientes: “En ese abrigo, y también en el del humor, aspiro sobrevivir la cuarentena, si es que el teletrabajo me deja” (LA PATRIA, Adriana Villegas Botero, 22/3/2020); “Aspiro que un sociólogo de verdad, un experto, redacte un libro…” (Ibídem, Pedro Felipe Hoyos K., 25/3/2020). La explicación es muy sencilla: sin la preposición ‘a’, el complemento  del verbo ‘aspirar’ es directo, por ejemplo, ‘aspiro el aire puro de Manizales’; con ella, su complemento es circunstancial de finalidad (pide la preposición), verbigracia, ‘el que aspira a la presidencia de este ingobernable país no conoce el almendrón’. *** 

Inverisímil, pero ahí está: “En menos de tres meses el mundo como lo conocíamos a terminado, se prenden las alarmas sociales” (Las 2Orillas, 21/3/2020). Su titular: “El mundo, como lo conocíamos, a terminado”. ¿Será necesario explicar el gazafatón? No lo creo. Lo único que agrego es que, en caso de equivocarse, la primera vez puede ser por descuido; la segunda, por ignorancia. *** 

Según lo anterior, un descuido pudo causar la imprecisión cometida por el columnista Alejandro Samper Arango en esta declaración: “Huyendo de algo que no podemos ver y que puso bajo cuatro paredes – de Hong Kong a Neira – a la población mundial” (LA PATRIA, 21/3/2020). Una cosa, señor, y usted lo sabe muy bien, es ‘estar alguien bajo cuatro paredes’ (‘se le vinieron encima’) y otra, ‘entre cuatro paredes’ (‘estar encerrado’), que fue lo que usted quiso manifestar. ¿O sí?