4 de julio de 2026
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Opinión Los que se fueron
La hiperacusia me espantó de los murmullos y, además de obligarme a usar unas orejeras de burro viejo, me retrajo del gozo cotidiano.
Mentalidad de pesebre
Resultamos tan provincianos como los pesebres y tan lejanos del saber y la información que nos quedamos pensando como la burra y el buey, y obedeciendo como pastores subyugados.
Opinión Las universidades van a estallar
Como bien lo advirtió Inside Higher Ed en un artículo que ahora republican en todo el orbe, “lo que se ha venido encima de la vida universitaria es una plaga”.
Opinión La caída de las cárceles Sirias
Lo más terrible, empero, lo presentó la televisión italiana. Se ve salir a mujeres con sus niños pequeños detenidos en celdas mínimas, verdaderamente inhumanas.
Opinión Cartagena envuelta en una telaraña
Como no sabemos de qué tamaño va a ser la inversión en esta invasión del techo azul de la ciudad amurallada, tampoco se sabe cómo se va a financiar o quién lo irá a administrar, previo contrato, como se estila ahora gobernar.
Opinión La corte liberará el aguardiente
Colombia ha ido cambiando mucho desde cuando existían las fronteras entre los Estados Soberanos.
Opinión En estado de zozobra
Parecería que existiera un muy bien elaborado esquema para destruir el sistema burgués montado sobre el orden democrático, los regímenes bancarios, las concesiones de carreteras y servicios públicos.
Opinión Con caprichos no hay futuro
Los constructores que se ganaron la licitación de ese absurdo hace 8 años se dieron cuenta rápidamente de que la tal vía ni es negocio ni es razonable y han solicitado la cancelación del contrato.
Opinión ¡Inúndenme de flores!
La gloria y la muerte siempre han estado, a lo largo de la historia de la humanidad, acompañadas de flores. Las religiones han usado y abusado de ellas.
Opinión Los torturadores del internet
Pero como resulta que para que tal diligencia moderna sea eficaz se requiere que las empresas cobradoras tengan una página web de acceso, la que, por razones obvias, debe atraer a los clientes, no asustarlos, sino dejarlos satisfechos y convencidos.