4 de julio de 2026
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Opinión Hablando de contrabandistas
En Colombia, el contrabando ha sido práctica común desde la época colonial, cuando las restricciones impuestas por la Corona española fomentaron el comercio ilícito.
Crónica de Gardeazábal A beber amarillo
En un fallo que puede resultar histórico ,la Corte Constitucional desmontó la decimonónica facultad que tenían los departamentos de autorizar o no el consumo de aguardiente.
Crónica de Gardeazábal Un par de berracas
Oír la entereza con que juzgan la equivocación de Petro de hacer esos nombramientos y, además la verticalidad con que afirman que no renunciarán, es decirle a Petro que, si es tan berraco como ellas, que las eche.
Opinión A la topa tolondra
Aun cuando Petro y Trump nos habían advertido sus determinaciones absurdas, el tomarlas finalmente hace pensar no solamente que son impulsivos, sino que actúan para reafirmarse en su terquedad dañina, no en la razón.
Crónica de Gardeazábal La mamá del ingeniero Peláez
Para ella la versión que dio ante el juez y la Fiscalía una testigo que vio cómo lo subieron a un vehículo, ni es suficiente ni parece creerla.
Opinión Las reglas son para cumplirlas
De esa verdad de puño hay varias conclusiones molestas. La primera, que ni Bonilla ni el nuevo ministro se la olieron y siguieron girando para complacer al mandatario.
Opinión Los chinos inventaron la pólvora
Resulta que los chinos de DeepSeek se inventaron una inteligencia artificial que minimiza los precios de los chips y, sobre todo, reduce ostensiblemente el número de ellos que hasta ahora habían usado los gringos.
Opinión Los misterios de Bancolombia
Ayer fue peor el susto, acudí a la página de los prediales de Tuluá y comencé feliz y contento a pagar por PSE de Bancolombia los 6 pequeños predios de la familia.
Opinión La generación del dedo pulgar
Inmediatamente después llegaron los celulares y el dedo pulgar se impuso porque, aunque es el más corto, es el más útil para navegar por la pantalla táctil.
Opinión Las cuchas de Fico
El grafiti es estéticamente horroroso y las cuchas de Fico son imitación de las abuelas de Plaza de Mayo en Buenos Aires, pero eso no importa.