8 de junio de 2026

“Watergate” aterriza en Colombia y el Ingeniero se va pa’ Miami

15 de junio de 2022
Por Guillermo Calvo Mahé
Por Guillermo Calvo Mahé
15 de junio de 2022

En 1972, durante la campaña electoral estadounidense en la cual estaba asegurada una masiva victoria para el candidato Republicano, el presidente Nixon, empleados de su campaña, sin el aval o conocimiento de ese presidente, intentaron infiltrar la sede del partido Demócrata en el Hotel Watergate para apropiarse de información, probablemente sobre estrategia del contendiente Demócrata.  No fueron exitosos.  Por suerte, fueron ineptos y capturados en el acto.  No obstante la publicidad sobre ese escándalo por medios de comunicación que odiaban al presidente, como hoy los medios colombianos en su mayoría, detestan al candidato presidencial Gustavo Petro, el presidente Nixon triunfo en forma histórica en las elecciones que siguieron.  Pero su triunfo duro poco tiempo porque los medios no soltaron el tema, ni lo soltó el partido Demócrata que dominaban el Congreso, y al final, no obstante la opinión original del pueble, tuvo que renunciar su cargo.  El único presidente de los Estados Unidos que de esa forma tuvo que abandonar su posición.

Desgraciadamente, en Colombia, se copia lo peor de los Estados Unidos y las chuzadas Uribistas han vuelto, esta vez en contra de la campaña del Pacto Histórico.  En los Estados Unidos, el escándalo de Watergate reportado por los medios de comunicación fue la chuzada, pero aquí, no obstante el obvio intento de impactar las elecciones presidenciales de la próxima semana, la Revista Semana, Caracol, El Tiempo y otros medios de comunicación, han convertido las estrategias y tácticas duras, normales de una campaña política, en el escándalo, ignorando la intervención ilegal, en la historia.  ¿Y cuál es la información divulgada?  ¿Cuál es el escandalo?

Pues en el mundo de comunicaciones modernas, escándalos no requieren sustancia solo estilo.  El uso hiperbólico de palabras cargadas puede convertir una frase inocente como, “Saco el perro a caminar.”  En un escándalo al estilo de: “¡El desgraciado delincuente perversamente y sin notificación anterior, y sin considerar los derechos de otros, saco un peligrosísimo descendiente de lobos salvajes feroces a nuestra calle, poniéndonos todos en peligro mortal”!  De esa índole son las supuestas noticias con respecto a las grabaciones ilegales de las reuniones internas estratégicas de apoyadores al Pacto Histórico con respecto a la campaña presidencial antes de la conclusión de la primer vuelta.  ¡Qué escandalo!  Iban a atacar a sus opositores políticos con información ya conocida.  Como si eso no se ha hecho a diario con respecto al candidato Petro, no solo por sus opositores formales, pero por la mayoría de los periódicos, canales de televisión y canales de radio colombianos.  ¿No han escuchado a RCN?  Y eso sin hablar de las campañas en los medios sociales por opositores al Pacto Histórico. Y de su opositor, el Ingeniero, montones de grabaciones legales, perturbadoras, groseras, hasta espantosas; pero el silencio en los medios es sepulcral.

¿Recuerdan cuando el Ingeniero Rodolfo, en forma histérica, supuestamente encontró micro-micrófonos en una de sus sedes, que horrible era ese supuesto intento de chuzarlo, el cual, de inmediato atributo al Pacto Histórico?  Pues la realidad ya se demuestra.  Fue al revés, aunque no se sabe si los culpables fueron de la campaña de Hernandez, del gobierno de Iván Duque, de elementos fuera de control del Estado, o hasta de los mismos medios de comunicación.  Lo único que se sabe es que sí ocurrió.  Que es ilegal.  Y, que al parecer, poco le importa la ilegalidad ni al Estado ni a los medios.

En Colombia las chuzadas no son novedosas, han sido instrumentos favorecidos sin remordimiento o pena alguna, por los gobiernos de Alvaro Uribe Velez.  Pero en ocasiones previas, los medios de comunicaciones, que también han sido víctimas de chuzadas, tuvieron la decencia de criticarlas.

Esta vez, no.  Esta vez las abrazan como salvadoras.  Parece ser tanto el temor a un gobierno realmente diferente, que al diablo con cualquier residuo de ética periodística que exista.  Como en demasiado del mundo occidental, pocos medios de comunicación se acuden a la antigua tradición periodística de respeto por la verdad y, más y más, se han convertido en tejedores de narrativas engañosas al servicio de los poderosos de siempre.  No todos, pero demasiados, y claramente hoy, entre ellos, se encuentran la revista Semana, El Tiempo, el canal de radio Caracol y demasiados otros.  Que pesar para nosotros que tanto necesitamos instituciones que nos ayuden a encontrar la verdad en vez de herramientas para mantenernos confundidos y engañados.

El Ingeniero Suarez, con respecto a quien nada tuvieron que ver los videos interceptados, no solo ha apoyado las chuzadas pero se ha trasladada a Miami, el refugio preferido de corruptos a nivel mundial, para no estar en Colombia durante el periodo electoral restante, así pudiendo lanzar directas e indirectas a su contendiente sin tener que enfrentarse, ni al público colombiano ni a los medios de comunicación de nuestra nación.  De los debates presidenciales tradicionales, ni hablar.

¿Será que los electores colombianos somos tan manipulables que aceptaremos tan mafiosa distorsión de la justicia?  Aspiro que no pero ya, en las redes sociales, se ve que hay algunos que no solo la aceptan, pero de ella buscan cobrar beneficios políticos.

¡Qué vergüenza!

© Guillermo Calvo Mahé; Manizales, 2022; todos derechos reservados.  Permiso para compartir con atribución.

Guillermo Calvo Mahé es escritor, comentarista y analista político, y, académico residente en la República de Colombia. Aspira ser poeta y a veces se lo cree.  Hasta el 2017 coordinaba los programas de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Manizales. Tiene títulos académicos en ciencias políticas, derecho, estudios jurídicos internacionales y estudios de lingüística y traducción.  Puede ser contactado en [email protected] y gran parte de su escritura está disponible a través de su blog en https://guillermocalvo.com/.