15 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Lo que está pasando con la educación virtual en tiempos de pandemia

Profesor comprometido con la transformación del país a través de la educación. Formado en Lic. En Biología y Química, Mg. En Enseñanza de las Ciencias, Doctorando en Didáctica y constante investigador vinculado a la educación universitaria. Twitter: @DavidAlTama.
26 de junio de 2020
Por Omar David Álvarez Tamayo
Por Omar David Álvarez Tamayo
Profesor comprometido con la transformación del país a través de la educación. Formado en Lic. En Biología y Química, Mg. En Enseñanza de las Ciencias, Doctorando en Didáctica y constante investigador vinculado a la educación universitaria. Twitter: @DavidAlTama.
26 de junio de 2020

El sueño de la educación virtual se fue consolidando de forma gradual a través de los tiempos; empezó en las instituciones de educación superior bajo la modalidad b-learning, educación semipresencial asistida con herramientas tecnológicas, y luego con el e-learning también o aprendizaje electrónico, educación completamente virtualizada. Estos procesos se consideraron innovaciones y de aplicación solo para instituciones de avanzada.

La pandemia obligó a tomar medidas drásticas, el sistema educativo 100% presencial se transformó en e-learning, evitando así el contacto social y la propagación del covid-19. Las instituciones educativas desde la básica primaria a la superior se han ido adaptando a los cambios, estructurando medidas de contingencia para llegar la comunidad académica de una forma eficiente. Se generaron plataformas gratuitas y otras de costo para maestros y estudiantes, orientadas a propiciar la comunicación en “normalidad” en el marco de las actividades académicas.

Los estudiantes manifestaron sobrecarga en tareas, problemas de conectividad, falta de recursos o equipos, en tanto los maestros han visto incrementado su trabajo, de ocho a casi 16 horas, y han sido obligados a adquirir de su propio bolsillo equipos para atender la contingencia. Cada profesor atiende en promedio 350 estudiantes por año escolar, de los cuales recibe trabajos, correos electrónicos, WhatsApp todos los días. La “reunionitis” es el factor común, se pasó de una semanal de 2 horas de duración a varias en el mismo periodo de tiempo que suman hasta 10 horas.

A la inquietud por el agotamiento de los actores, se agrega que la calidad se ha visto alterada con directrices ministeriales que hablan de no reprobar estudiantes.