Una Olla Caliente
Érase una vez un sapo metido en una olla llena de agua que estaba siendo calentada en una estufa de gas. La temperatura del agua subía lentamente, de tal forma que el sapo se iba acostumbrando al calor. Sin darse cuenta, el sapo se murió. Esta forma de tortura reemplaza a la de un solo choque térmico que hubiera permitido que el sapo se quemara las patas y escapara de la olla. Esto ha sucedido en los últimos años en Colombia, donde la corrupción ha ido migrando de los grandes escándalos, que obvio siguen existiendo, a formas más sutiles, que como el caso del sapo de esta historia no levantan grandes alarmas para poder reaccionar. Desafortunadamente en el sector público y privado el famoso cuento del 10,15 o hasta 20% de intermediación, coima, comisión, etc, en los contratos parece que se ha vuelto algo aceptado. Cuando esto sucede es cuando se convierte en una corrupción difícil de detectar para que los entes de control realmente hagan un trabajo serio de investigación. Por eso, no nos debe sorprender el término que uso recientemente un parlamentario al referirse a la “ínfima corrupción”, porque hasta la llegan a justificar diciendo que esto hace parte del margen del contratista y aporta a mover la economía.
El problema se acentúa cuando en momentos de crisis como el que estamos viviendo, el recurso publico escasea para poder ayudar a la subsistencia de las familias que por estar en aislamiento no pueden trabajar. En estos momentos es donde se empieza a apreciar cada peso mal gastado en el pasado, porque como dice el refrán “los pesos hay que cuidarlos porque los millones se cuidan solos” ¿Cuánto dinero en pequeños y medianos contratos con el cuento del 15% se nos ha perdido?
Esto nos llevó a actuar como el sapo de la clase que no le importa que los compañeros se le vengan encima, con tal que las cosas se hagan bien. Por eso en días pasados que nos llegaron denuncias de sobre costos en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) que es responsabilidad de la Gobernación de Caldas, realizamos investigaciones adicionales y con pruebas en mano hicimos las respectivas denuncias a los entes de control. ¿Por qué la Gobernación de Caldas no ejecutó el PAE en las fechas previstas cuando empezó la jornada escolar? Esto la llevó en medio de la urgencia manifiesta a emitir la resolución No. 1320-5 de abril 3 de 2020 para transferirle a los municipios la responsabilidad de la contratación del PAE por un valor de $2,447 millones de pesos. Estableció un kit modelo de mercado, números de mercados por municipio y un valor máximo para el mercado de $49,500. ¿Cómo se estableció el valor máximo de $49,500?
La sorpresa más grande es que la ciudadanía encontró que es más barato comprar al por menor que al por mayor. Este sí que es un caso de estudio tipo nobel de economía. Las facturas de compra al por menor en los mismos contratistas del PAE muestran diferencias insólitas como lo hemos reflejado en nuestras publicaciones. Las justificaciones que han dado espero que las revise la contraloría, porque en lo personal no me convencen. La excusa del pago de las estampillas, se cae porque el decreto 0093 las puso en 0%. Que en una semana los precios bajaron, es absurdo, teniendo en cuenta inventarios en el canal y estadística del DANE. Para la próxima compra del PAE sugiero hacer negociaciones unificadas por subregión para optimizar costos logísticos con precios reales de referencia, o en el caso que la Gobernación no tenga la capacidad, ya se demostró que es mejor darle el dinero a los padres del estudiante que ellos compran mejor al por menor que al por mayor.