Las tarántulas
Jaime Lopera
Hace rato estoy buscando un símil que me permita explicar el fenómeno colombiano de la transgresión al interior de las leyes. Vale decir, cómo se cambian las normas legales en un santiamén.
Entonces se me ha ocurrido que una vez sancionada una ley o expedido un decreto, de inmediato aparecen (casi de la nada) una multitud de tarántulas que empiezan a caminar con eficacia por los intersticios de los artículos, por los parágrafos y los incisos, y dentro de ellos van fabricando otros nidos con nuevas redes e interpretaciones que poco a poco van desfigurando o acomodando el sentido original de tales normas.
Los decretos reglamentarios y las resoluciones son el vehículo más conveniente y más accesible para hacer esta mutación.
Valiéndose de esas sutiles y nuevas redes, las sabandijas manipulan las intenciones del legislador, o las ajustan a su interés, de tal manera que con el tiempo parece que el propósito original se va esfumando y las acotaciones cambian o cooptan la norma original.
Al llegar a este punto cualquiera puede ver que se hace necesario expedir otras nuevas normas –porque las principales se han desdibujado–, y contratar para ello a los mismos desfiguradores que lo hicieron por primera vez. De esta manera un exitoso círculo vicioso se hace inmemorial.