¡A camellar se dijo!
Comunidad y Desarrollo
Al inicio de las actividades de cada año, las empresas por lo general requieren hacer innovaciones, para corregir los errores y desaciertos del año anterior.
Si una empresa quiere tener funcionarios eficientes, se hace indispensable, que antes de su vinculación, los evalúen de conformidad con las técnicas: Comunidad y Desarrollo, normas universales que se están imponiendo para garantizar la capacidad y eficiencia de sus colaboradores.
No hacerlo en estos tiempos modernos, cuando las comunicaciones son abreviadas y las normas que las regulan están computarizadas, es generar problemas de índole laboral y administrativo, que finalmente llevan a la desvinculación injustificada del funcionario por ineficiente y a la empresa a un maremágnum de índole jurídico.
No existe peor desastre para una empresa o comunidad, que que lidiar con personas, escépticas y negativas; considero que hay que saberlas encausar y orientar, por los caminos de la prosperidad y el progreso, teniendo en cuenta sus capacidades, de conformidad con los postulados sobre: comunidad y desarrollo, que aunque muchos se nieguen a creerlo, son el ideario perfecto para poner en funcionamiento una empresa, por complejo que sea su desarrollo.
La ineficiencia de los funcionarios en toda empresa, la mayoría de las veces, ocurre, cuando el cargo que desempeñan, les son ajenos a sus capacidades y postulados sobre las normas que las regulan, al no entender la complejidad de su manejo.
La mejor forma de empezar un año, es con plena confianza en Dios, la mente abierta, con propósitos innovadores y proyectos productivos, sobre los postulados, que sobre Comunidad y Desarrollo, estamos exponiendo.
Empezar a transitar por los caminos obnubilados y de desconfianza, es porque no le sacamos provecho a los propósitos del año que terminó, que no obstante, las dificultades que se presentaron por todos sabida, empiezan a verse signos de recuperación social, laboral y económica.
Pasadas las festividades de navidad, año nuevo y reyes, no queda más que lanzarnos al ruedo y empezar en serio el año laboral, que para los más pesimistas y escépticos, será de enormes dificultades, puesto que la pandemia Covid 19, continúa acechándonos laboralmente y cobrando vidas por doquier.
Considero, que la pandemia Covid 19, debe tener un manejo más individual que colectivo, en síntesis, tendremos que aprender a convivir con este mal por mucho tiempo, por culpa los renuentes a vacunarse, que en medio de su ignorancia, continúan negándose a hacerlo.
Soy de los que cree, que la vacuna Covid 19, debe ser obligatoria, con sanciones de aislamiento y confinamiento, para quienes se nieguen a vacunarse.
La próxima columna, la dedicaré a explicar a mis lectores, en qué consisten las técnicas que sobre Comunidad y Desarrollo, vengo exponiendo durante mas de veinte años, por diferentes medios de comunicación.
Estos dos postulados empresariales, jamás deben ignorarse, puesto que son las bases fundamentales, sobre las cuales, debe construirse toda empresa: sólida y perdurable.