21 de junio de 2026

Refritos y pistas electorales

20 de junio de 2026
Por Augusto León Restrepo
Por Augusto León Restrepo
20 de junio de 2026
De la Calle tiene razón. A partir de las primeras horas de la noche de hoy 21 de junio, como lo expresa en su columna  quincenal del diario El Espectador y que reproduce Eje 21, «Cuando bajen las aguas hay que retomar la vía del centro político así ahora luzca magullado…Pero no es el centro el que ha sido vapuleado. Es el republicanismo, el de la separación de poderes, el del lenguaje reflexivo, el de la lucha por la evidencia científica, el del ensayo y error. Ahí hay una bandera para lo que se viene. Esa línea política tendrá que esta alerta para corregir los desmanes que, de un lado y otro , están en el horizonte. La tarea ahora es reorganizarse y estar alerta si los presagios sobre la democracia iliberal (sic) se cumplen.».
El Centro debe ser el cataplasma, el apósito político, de urgente aplicación en la maltrecha Colombia de ahora y del mañana proximo.
PRIMER REFRITO: Marzo 23 de 2025. Diario digital Eje 21 y Reporteros Asociados del Mundo. «El centro vive, señor presidente.» Columna de Augusto León Restrepo. «Enviaron a mi WhatsApp, una grabación en la que el presidente Gustavo Petro expresa textual que «el autodenominado Centro es extrema derecha». El Representante antioqueño  Daniel Carvalho le respondió: «Es irresponsable que todo un presidente  degrade de esa manera el debate político usando esas afirmaciones ligeras, peligrosas y faltas de sentido». Y pues sí. El centro no es la derecha. Pero podría serlo. Ojo. Y la responsable sería la izquierda bochinchera e incapaz de gobernar sin apelar a las descalificaciones y los denuestos contra los oponentes.
El Centro está vivo. Usted, quien lee éstos párrafos puede hacer su propio catálogo de claves o pistas centristas. Que es de Centro, porque propende  los acuerdos sobre lo fundamental. Porque le parece que ni la estética ni la ética, riñen con la política. Porque defiende la democracia liberal, la del hemisferio occidental. Porque es conciliador. Porque está mamado de las disensiones pasionales. Porque pide que se enmienden los errores y se edifique sobre los aciertos. Porque no admite que se rompan las relaciones familiares o las amistades, por política. Porque le parecen nefastas las prédicas del capitalismo o del neoliberalismo materialista tanto como las de las dictaduras del proletariado. Porque tiene de presente que en lo social no se trata de que los ricos sean menos ricos sino de que los pobres sean menos pobres, como predicó un Papa, o arengó Jorge Eliécer Gaitán. Porque prefiere y defiende la democracia institucional por oposición a la montonera populista, desbordada y anárquica. Porque tiene grabado en su alma, que la vida es sagrada. Y porque hay que obsesionarse con un país en que quepamos todos.
El Centro no va a desaparecer. Por el contrario. Tiende a ser un imperativo categórico en las sobrevivientes campañas por el poder. Si no existiera el Centro, habría que crearlo. Es el antídoto recomendado para el venenoso ambiente que respiramos conocido con el nombre de polarización. El centro vive, señor presidente.»
Ésta noche, esperamos que el pueblo sea superior a sus dirigentes. Colombia es mucho más que sus líderes políticos, tituló el diario El Espectador su Editorial de la edición de hoy. Que la Paz electoral, en buena hora propugnada y difundida por la Procuraduría, esté con nosotros. La registraduría está blindada contra el fraude electoral. Pueden impugnarse los resultados, por muy simplistas que sean los reclamos, por las vías institucionales.
El destriparnos los unos a los otros o el  incendiar las calles con teas o  protestas selváticas y tribales, no va a cambiar los guarismos. Las Fuerzas Armadas del Estado, nos van a proteger, si eso ocurriere. Y harán respetar el tránsito de quien sea reconocido como ganador por el Consejo Nacional Electoral hacia la posesión del cargo el próximo siete de agosto. No cabe duda de que así será. Yo quiero pensar que no habrá violencia letal contra las personas. Ni una sola muerte, por razones políticas.
Sigamos insultándonos, pero sin matarnos. Hasta el cansancio. Los denuestos hieren, pero no matan
SEGUNDO REFRITO: 28 de mayo de 2018. Diario digital Eje 21, de Manizales. «Triunfo de la paz y de la vida.» Columna de Augusto León Restrepo. «Voy a correr el riesgo de escribir en caliente, a boca de urna, sobre lo que percibí anoche al conocer los datos electorales que señalaron a Duque y a Petro como finalistas en la carrera por la presidencia de la República de Colombia. Lo sobresaliente, lo resaltable, lo exaltable fue la tranquilidad que imperó en todas las regiones de Colombia. La Paz se impuso con toda su magnificencia: no hubo un solo muerto por motivos políticos.
La gran triunfadora de ayer en Colombia y de manera ejemplar fue la Paz. Y la gran derrotada es la muerte.
Hace unos cuantos años leí por ahí en algún libro -que busqué y no encontré en mi modesto arrume de tomos, porque quería citar su texto entre comillas- que cuando el hombre cambió el garrote descalabrador por la piedra, que solo hiere y después la piedra por los insultos, los memes caricaturescos, los madrazos en los chats y las descalificaciones y calumnias, las falsas verdades, a través de las redes sociales, pero sin que se mate a nadie por odio o pasión política, es porque ha llegado la civilización.
Ésta noche, y los días venideros, que la civilización nos abrume con sus signos. Insultémonos, pero no nos matemos. El discernimiento,  que impere sobre la insensatez. No hay otra manera de encarar, desde el Centro, nuestro futuro.
Y acudamos hoy a las urnas con el convencimiento de que en peores oscuridades nos ha cogido la noche y hemos redescubierto la luz.