21 de julio de 2026

Y Uli se quedó

Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
15 de julio de 2026
Por Óscar Domínguez
Por Óscar Domínguez
Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
15 de julio de 2026

 

Hacen nube los extranjeros que se quedaron en Colombia flechados por el paisaje femenino y por el “verde que es de todos los colores”. Uno de los que anclaron aquí es Ulrich Georg Rüger. Modelo 1942, se precia de ser el único boyaco nacido en Liegnitz, Silesia, Alemania. La eliminación de su país del mundial de fútbol le devolvió hasta el primer tetero.

En septiembre de 1983 su jefe le ofreció chanfa como director de la aerolínea Lufthansa para Sudamérica. Cuando le mencionó Colombia como sede Uli le dijo que ni por el chiras.  El jefe decidió pagarle una visita de ‘olfato’ para que la conociera.

“A los 5 días estaba convencido y acepté la oferta. Luego conocí a una paisa que me convenció de que era la mujer para el resto de mi vida. Hoy en día soy un alemán-boyacense, sumercé, y adoro mi patria adoptiva», comenta.

El gourmet-gourmand teutón vive en apacible ayuntamiento con la caldense Carmenza Aristizábal, madre de Betty, la Fea en la ficción, bella en la realidad (en la foto el dueto Uli-Carmenza).

Quienes han trabajado con él lo encuentran sensible, emotivo, alegre, impresionable, soñador, mandón, exigente, imaginativo, creativo, infatigable, mamagallista, espiritual, perfeccionista, místico, sabe escuchar, analiza las múltiples aristas de los problemas.

Cuando era gerente de Lutfhansa en Colombia, un puñado de bípedos lo “padecimos” como guía turístico en Alemania. Nacido el 12 de mayo, día de los santos Pancracio, Nereo y Achileo, durante el tour hizo las veces de papá, mamá, siquiatra, paño de lágrimas, colombianólogo sin diploma, traductor, consejero gastronómico, chaperón, almohada, maletero, consultor, frutólogo, conversador de primera línea, confesor, politólogo. Es experto en aviación civil y tiene título de grabador o poeta del vidrio, o sea, colega del filósofo Spinoza.

Jefe de relaciones públicas de Macondo – sin sueldo- considera que la nuestra “es uno de las naciones más bonitas e interesantes del mundo. Tiene 19 microclimas, desde la nieve eterna hasta la selva más densa, con acceso a dos mares y una diversidad casi ilimitada de flora y fauna. Además, el país es multiétnico lo que es una gran ventaja cultural”.

Sobre lo feo de Locombia, este vegetariano parecido al poeta ruso Evtushenko, padre de Carina y Claudio, abuelo felizmente irresponsable, ducho en jazz, samba, tango y cumbia por los paises donde ha trabajado, considera que “los colombianos ven a su país muy críticamente y se lo transmiten a los visitantes. Es muy común que les pidan que no lleven cámaras y celulares a la calle porque se los van a quitar”.

Bien quedado, sumercé Rüger.