Prórroga del Contrato
Con enorme sorpresa, el pasado 23 de junio conocimos la decisión del señor ministro de hacienda de prorrogar -por cinco meses- el contrato de administración del Fondo Nacional del Café, para que sea el nuevo gobierno quien defina y realice las reformas que considere pertinentes, hecho que se cristalizó el pasado 2 de julio, con la firma oficial.
Grata sorpresa para los que defendemos a la Federación de Cafeteros como gremio con legitimidad para administrar el instrumento fundamental de la política cafetera. Sin embargo, deja muchas dudas que un gobierno que fue hostil a la institución -y principalmente al gerente- de un giro tan abrupto, en tan sólo una semana, cuando ya había preparado la propuesta que entregó a la FEDECAFË para discutir y negociar, supuestamente con mucha anticipación y con modificaciones que pudieron ser fundamentales.
Cuando la incertidumbre era si el presidente autorizaba prolongarlo por diez años, el minhacienda -acompañado por la ministra de agricultura que se dice es la gran artífice-, resuelve renunciar a dejar la huella de este gobierno en los cafeteros, lo que despierta profundas sospechas sobre lo que puede haber sucedido… pero seguramente con el tiempo se conocerá la verdad, que aspiro a que sea transparente. Esperemos que no surjan situaciones donde se llegue a pensar que las decisiones del gobierno estuvieron influenciadas por gestiones u ofertas inducidas desde la Federación de Cafeteros.
Durante más de un año insistí en hablar del contrato, por cuanto históricamente se iniciaba su negociación con un año de anticipación, pero el gerente resolvió una estrategia para la última hora, enfocada a jugarle al cambio de gobierno, la que le salió a su favor por 125.417 votos; de lo contrario, hoy se estuviera negociando la propuesta del gobierno saliente, de continuidad.
Una apuesta demasiado arriesgada para una institución que va a completar cien años, cuyo activo institucional no es para apostarlo de esa manera. Según se conoció todo fue su responsabilidad, por cuanto sólo hasta la semana pasada consultó al Comité Directivo para autorizarlo a firmar la prórroga. Pero nada de fondo se discutió por parte de las directivas cafeteras que con su pasividad y complacencia han permitido ser suplantadas en su función, lo que no sucedía nunca, cuando era participativo, y deliberaba profundamente. Estoy seguro que con miembros del comité de la talla de Mario Gómez Estrada ésto no hubiera sucedido.
Ahora, en los primeros meses de gobierno le corresponderá a Miguel Gómez Martínez en su calidad de Ministro de Hacienda, negociar el nuevo contrato así otros miembros del gabinete se sientan con el poder sobre la institución. Por fortuna, el señor vicepresidente José Manuel Restrepo Abonando formó parte durante cuatro años del Comité Nacional de Cafeteros, tanto como ministro de Comercio como de Hacienda y, puede aportar mucho de lo que conoció en esa época en que se deliberaba y decidía. No olvido la constancia que dejó -en agosto del 2022- salvando la responsabilidad del gobierno en el absurdo asunto de los Futuros de café.
Por lo pronto ya mismo debemos estar expectantes. El tiempo es corto y los funcionarios del nuevo gobierno deben actuar proponiendo ajustes necesarios -no desbaratando la institucionalidad- para que recursos públicos tan delicados tengan mayor control y concertación en su ejecución dada su naturaleza.
La garantía de compra es un activo del Fondo del Café, que se ha agitado por estos días; por eso fue tan alto el riesgo que se corrió. Faltó decir que el sector privado exportador compra y exporta el 80 % del café, y es quien maximiza el precio sobre el piso que fija la Federación, eso es lo que hace óptimo el sistema para los cafeteros.
Por lo pronto es urgente utilizar los recursos acumulados para proteger el precio interno. Este año el precio en bolsa ha descendido cerca del 30 % y las expectativas no son buenas, a excepción de estas semanas por la posibilidad de heladas, precisamente el mejor momento para fijar contratos de venta.