Gazapito por carencia de tilde
Recibí de mi amable lector Enrique Cabrales la siguiente nota:
Amigo Cazador:
Encontré en la columna ‘Aquelarre’ de este domingo en EJE 21, que utilizan la letra ý, así con tilde, y dicen que es correcta; agregan que quien no crea que esto es así, puede preguntar a Efraím Osorio, a Jairo Cala o a usted; por ser su dirección electrónica la que conozco, le escribo para pedirle alguna información al respecto.
Amigo Cabrales, con mucho gusto le cuento:
Un artículo titulado ¿La letra «y» se escribe con tilde en algún caso?, publicado en la sección Español al día de la Real Academia de la Lengua, que consulté a través de Google para corroborar la opinión que tenía sobre ese tema, informa que el acento prosódico (es decir, la mayor fuerza con la que se pronuncia alguna de las sílabas de una palabra), solo afecta a las vocales. Y por lo tanto la tilde, el signo gráfico que representa a dicho acento prosódico, se coloca precisamente sobre la vocal afectada. Da como ejemplos los siguientes: árbol, café, típico, balón y único. Advierte, sin embargo, que «esas cinco letras no son las únicas con valor vocálico en español»: la letra «y» también puede representar el sonido de la «i», como en tierra y aire, o al final de palabra, «en voces como ay, hay, rey, estoy, cuy, buey, Uruguay… En ninguno de estos casos el acento prosódico recae sobre la letra «y», de modo que no se necesita tildarla». Finalmente agrega que hay unos pocos casos en los cuales esta letra, con valor vocálico, aparece en otras posiciones, en palabras cuya grafía no se acomoda a las pautas ortográficas del español actual. Y ofrece ejemplos como los siguientes: Ayllón, Goytisolo, Guaymas, Ynduráin o Yrigoyen. Finalmente explica que cuando «en uno de estos casos excepcionales el acento prosódico recae sobre la «y», y la palabra debe tildarse según las reglas de acentuación, la tilde se escribirá necesariamente sobre esa letra; así sucede, por ejemplo, en el topónimo Aýna (municipio de la provincia de Albacete) o en los apellidos Laýna o Laýnez, ya que los hiatos de vocal cerrada tónica en contacto con vocal abierta deben tildarse obligatoriamente».
Me parece claro que el nombre Amýlkar, corresponde exactamente a uno de estos últimos casos, y la «y», necesariamente, debe tildarse.
Por supuesto, la vida sería más fácil si al papá de Amýlkar Acosta no se le hubiese ocurrido enredar las cosas y hubiese dejado el nombre como se utiliza en forma general, y de paso hubiese evitado también esa extraña k con la que reemplazó la c. Haber escrito Amílcar habría sido mucho más fácil y más normal. Y facilitaría la tarea para quienes quieren escribir correctamente. En todo caso, aunque para los nombres propios de persona no existen normas obligatorias de ortografía, es claro que las que rigen las tildes son vinculantes porque tienen la función de enseñarle a quien lee cuál es la acentuación correcta. Por ende, si bien Amýlkar con y es válido, no ponerle la tilde es incorrecto. Es un gazapito que el ciudadano al que se refería el Aquelarre en cuestión ha venido manteniendo, posiblemente desde cuando aprendió a escribir. O, al menos, a firmar.