19 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Aborto y actitud fenomenológica

Psicóloga. Maestrante en psicología clínica. Cursando formación en logoterapia y análisis existencial. Investigadora en neurociencias. Miembro de la Red Colombiana de Mujeres Científicas. Líder de iniciativas de desarrollo social y educativo en Manizales.
24 de febrero de 2022
Por Viviana Andrea Arboleda Sánchez
Por Viviana Andrea Arboleda Sánchez
Psicóloga. Maestrante en psicología clínica. Cursando formación en logoterapia y análisis existencial. Investigadora en neurociencias. Miembro de la Red Colombiana de Mujeres Científicas. Líder de iniciativas de desarrollo social y educativo en Manizales.
24 de febrero de 2022

El pasado 21 de febrero, la Corte Constitucional, mediante la Sentencia C-055-22, despenalizó totalmente el aborto en Colombia hasta la semana 24 de gestación. El conjunto de organizaciones denominado Causa Justa celebró la sentencia, mientras que los movimientos Provida la lamentaron. Esta decisión no solamente aplica para las mujeres, sino también para quienes participen en el proceso de interrupción del embarazo.

Me considero feminista y defensora de los derechos de las mujeres, sin embargo, no estoy de acuerdo con el aborto. Si por esta razón otras feministas consideran que no lo soy, lo asumo, pero esta es mi postura. Mi único hermano es una persona con autismo y síndrome de X frágil. No me imagino como sería mi vida sin él si mi madre hubiera preferido interrumpir su embarazo. Mi hermano es la persona que inspira todos mis proyectos. Entre ellos están el estudio del sistema de neuronas espejo en el autismo y la iniciativa Neurodiversidad, ganadora del segundo lugar en el Premio Cívico Retos con los ODS 2019 en Manizales. Él ahora tiene 37 años. Es una persona diferente y feliz. Para mí sería muy contradictorio defender las diferencias cognitivas enmarcadas en la neurodiversidad y, al mismo tiempo, considerar la posibilidad de abortar a un bebé por el hecho de que pudiera nacer con alguna condición, o solamente por el deseo de hacerlo.

Lo anterior lo digo de manera personal. A pesar de que no estoy de acuerdo con el aborto, reconozco que mi experiencia puede ser muy diferente a la de otras mujeres. Como psicóloga, la actitud fenomenológica que he desarrollado desde la logoterapia me ha enseñado que, aunque yo puedo tener un punto de vista respecto a una situación, la persona que entra a mi consultorio puede tener otro completamente opuesto. Es ahí cuando mis juicios y mis posturas personales se quedan detrás de la puerta para acoger a aquel ser humano como un legítimo otro.

Con lo anterior no quiero criticar a otros profesionales de la salud que, en el proceso de una mujer que opte por el aborto, prefieran abstenerse de participar por razones de conciencia. Su postura también es válida. No obstante, personalmente puedo afirmar que, si una mujer que desea abortar viene a mi consulta, yo la acompañaré en el proceso terapéutico y la apoyaré en la decisión que más resuene con ella, sea a favor o en contra de la interrupción de su embarazo. No me pondré en su lugar, pero sí estaré junto a ella, tratando de comprender sus razones y brindándole un espacio libre de juicios.

Considero que la imposición de criterios es una apología de la intolerancia. Defiendo firmemente mi postura, pero también facilito que otros seres humanos expresen libremente las suyas, entendiendo que sus criterios diferentes al mío también son válidos. Por ello, aunque yo no estoy de acuerdo con el aborto, sí estoy de acuerdo con los derechos de cada mujer para tomar sus propias decisiones respecto a su cuerpo, actuando conforme se lo dicte su conciencia.

@vivianaarboledapsicologa

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