25 de julio de 2026

Los «triunfos» del terrorismo

20 de agosto de 2021
Por Eduardo Lozano M.
Por Eduardo Lozano M.
20 de agosto de 2021

No sé si ustedes han visto la reacción de un terrorista cuando incendian un bus o una estación de Transmilenio. Es una reacción bien extraña que ellos catalogan como un triunfo de su movimiento y el mejor alimento de su diabólica idea.

Parece que quienes lanzan las bombas incendiarias al interior de los buses, desconocen totalmente lo que hacen y peor aún, con el convencimiento que el daño se lo hacen al gobierno.

NO. El gobierno no pierde ni un centavo con estas bestialidades.

Quienes perdemos somos nosotros, que nos quedamos sin transporte y con unos costos que los pagamos obligatoriamente a través de los impuestos-

Además, la ignorancia es de tal grado que los vándalos no saben que los buses no son del gobierno, sino de consorcios de particulares que se han unido para adquirir los buses y prestar un servicio en las ciudades. Es decir que cada vez que incendian un bus atentan contra el patrimonio de una familia, cuyos ahorros han sido destinados para la compra de un vehículo, muchas veces con un saldo a crédito que van pagando con lo que produzca el automotor.

Cuando queman un bus, los terroristas no miden las consecuencias. Por ejemplo: se le quita el trabajo a tres conductores y desde luego la posibilidad de sobrevivir a sus familias. El conductor vive de su salario y con ese dinero alimenta un promedio de cuatro personas por casa.
Algunos de los mecánicos de los patios, pierden su trabajo porque sin buses qué atender se acaba su labor. También pierden sus familias. Ni que decir de los taquilleros que trabajan en dos turnos por cada una de las 138 estaciones (276 personas) y 9 portales (al menos 50 personas).

Quise presentar una relación del monto de las pérdidas que dejan estas conductas desproporcionadas, pero las cifras son de tal magnitud, que parecen una mentira.

Proporcionalmente a su tamaño, la empresa más afectada fue la que maneja el MIO de Cali, que estuvo a punto de cerrar sus operaciones porque no había dinero ni para los combustibles.

Transmilenio de Bogotá, con todo su tamaño e inversión, estuvo a punto de correr la misma suerte. Cerrar sus operaciones.

Así por encima, sin entrar en detalle, la gerencia del MIO en Cali estima en de 60 mil millones de pesos sus pérdidas, sumándole lo que dejó de percibir en pasajes por cada bus incendiado. 

Transmilenio de Bogotá, con la red más grande del país, calcula en 1.2 Billones de pesos las pérdidas.

Por estas y mil razones más debemos repudiar el terrorismo viniere de donde viniere.
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