¿Y quién responde?
Una vez publicada la información sobre la desaparición de las lanchas artilladas de la Armada Nacional en aguas limÍtrofes entre Colombia y Venezuela, varios lectores amablemente me han escrito con un interrogante lleno de razón: «Y quién responde»?
Desde luego que los militares a quienes se les ha encomendado la labor de vigilancia de fronteras como en este caso, son quienes deben responder de cualquier manera por este caso tan delicado, donde están puestas en juego muchas cosas, incluyendo la tensa relación con nuestro vecino el señor Nicolás Maduro.
Ustedes no se alcanzan a imaginar lo que se está viviendo al interior de la Armada Nacional, cuyo comandante el Almirante Evelio Ramírez se vió obligado a expedir un comunicado con las determinaciones adoptadas por este caso.
Sostiene el alto oficial que «se logró evidenciar el incumplimiento de los procedimientos táctico fluviales por parte de la tripulación del Elemento de Combate Fluvial número 51 2, lo que condujo que al momento de presentarse la emergencia, no estuvieran en capacidad de actuar de manera oportuna.
Por lo anterior el Mando Naval adoptó las decisiones administrativas de retiro de los tres suboficiales y los nueve infantes de marina profesionales, responsables directos de la integridad de las unidades en el momento de los hechos».
Como si no fuera suficiente se decidió retirar del servicio activo al Teniente Coronel comandante del Batallón de Infantería de Marina y al capitán de Infantería de Marina, quien es el responsable de las operaciones fluviales y Comandante de esa Unidad.
Reitera el almirante Ramírez que la Armada Nacional, buscará por todos los medios la recuperación de las unidades y del armamento en poder actualmente de las autoridades del Estado Bolívar en Venezuela.
Para una mayor claridad de todo esto, me explicó un infante antiguo de la Armada, que generalmente la tripulación hace sus cambuches muy cercanos y siempre queda alguien despierto como vigilante de las unidades artilladas.
Hay muchas teorías al lado de la investigación, algunas fantásticas y otras razonables.
Que buzos nocturnos llegaron en la noche para soltar las amarras y más adelante remolcarlas para Venezuela. Teoría que en principio se descarta porque las aguas de los rios Meta y Orinoco son de mucha corriente en ese punto.
Otra de las tantas teorías que se han tejido alrededor del insuceso se relaciona con la posibilidad que en algún alimento que les hayan ofrecido, estuviera presente un elemento que les durmió profundamente y no se dieron cuenta del momento en que las unidades artilladas fueron desamarradas e impulsadas a las aguas del Orinoco.
Sea lo que haya sido, las unidades navales están poder del vecino país y los uniformados responsables expulsados de la Armada Nacional. A esto se le puede llamar UN EXCESO DE CONFIANZA