Primer resguardo indígena de Caldas obtiene certificación para atender emergencias
Manizales, 23 de julio de 2026 – EJE 21. La gestión del riesgo continúa ampliando su alcance hacia los territorios indígenas de Caldas. El Resguardo Indígena San Lorenzo, ubicado en el municipio de Riosucio, se convirtió en el primer resguardo del departamento en contar con un Equipo Comunitario de Respuesta a Emergencias (ECRES) oficialmente certificado, luego de culminar un proceso de capacitación orientado a fortalecer la preparación y la respuesta de la comunidad frente a situaciones de emergencia.
La certificación fue otorgada a 19 integrantes del resguardo, quienes completaron un programa de formación diseñado para brindar herramientas técnicas en primeros auxilios, atención inicial de incidentes, identificación de riesgos, organización comunitaria y protocolos básicos de actuación ante diferentes escenarios de emergencia. Como parte del proceso, el grupo recibió equipos e insumos destinados a apoyar las labores de respuesta inicial dentro de su territorio.
La iniciativa fue desarrollada mediante un trabajo conjunto entre la Jefatura Departamental de Gestión del Riesgo (JEDEGER), la Secretaría de Medio Ambiente de Caldas, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), la Unidad de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres de la Policía Nacional (PONALSAR) y la administración municipal de Riosucio.
La conformación de este equipo representa un avance para la gestión comunitaria del riesgo en zonas indígenas, donde las características geográficas, ambientales y sociales hacen indispensable contar con personas capacitadas para actuar mientras llegan los organismos especializados de socorro.
Formación orientada a la prevención
El proceso académico estuvo a cargo del Centro para la Formación Cafetera del SENA, entidad que desarrolló una programación enfocada en el reconocimiento de amenazas, la reducción del riesgo y la atención de emergencias.
Durante varias jornadas, los participantes realizaron actividades teóricas y prácticas relacionadas con primeros auxilios, estabilización inicial de personas lesionadas, evacuación, organización de brigadas comunitarias, elaboración de mapas de riesgo y simulacros de atención de incidentes.
Las prácticas permitieron identificar las principales amenazas presentes en el territorio ancestral, así como fortalecer la coordinación entre los integrantes de la comunidad para responder de manera organizada frente a eventos naturales o situaciones que puedan comprometer la seguridad de la población.
Según explicó Carlos Alberto Ospina Rivera, subdirector del Centro para la Formación Cafetera del SENA Caldas, la preparación de las comunidades constituye una herramienta fundamental para disminuir los impactos de los fenómenos naturales y de otros eventos que puedan generar emergencias.
El directivo señaló que durante la capacitación se promovió el análisis de las condiciones de riesgo existentes en el territorio mediante ejercicios de cartografía participativa y simulaciones de respuesta, resaltando que la prevención sigue siendo uno de los principales mecanismos para proteger la vida y reducir las consecuencias de los desastres.
Articulación entre conocimiento técnico y saberes ancestrales
Uno de los aspectos destacados del proceso fue la incorporación de los conocimientos propios del territorio dentro de las estrategias de gestión del riesgo.
La secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paola Andrea Loaiza Cruz, indicó que la conformación de esta brigada comunitaria hace parte de los compromisos establecidos en la Mesa Permanente de Concertación con los pueblos indígenas y busca integrar la experiencia técnica con los conocimientos ancestrales sobre el manejo del territorio.
La funcionaria explicó que la brigada actuará como primer respondiente cuando se presenten situaciones de emergencia dentro del resguardo, fortaleciendo las capacidades locales para atender los primeros momentos de una eventualidad mientras se activa el apoyo institucional correspondiente.
Una estrategia para fortalecer la respuesta local
Expertos en gestión del riesgo coinciden en que la conformación de equipos comunitarios constituye uno de los mecanismos más eficaces para mejorar la atención de emergencias en zonas rurales y de difícil acceso, donde los tiempos de respuesta de los organismos especializados pueden verse condicionados por factores geográficos o climáticos.
Los ECRES cumplen funciones relacionadas con la identificación de amenazas, el apoyo en evacuaciones, la atención inicial de personas afectadas, la coordinación comunitaria y la difusión de medidas preventivas, convirtiéndose en un enlace entre la comunidad y el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
En territorios indígenas, además, este modelo adquiere un componente diferencial al incorporar prácticas tradicionales de organización y conocimiento del entorno, elementos que pueden contribuir a una respuesta más efectiva frente a diferentes tipos de emergencias.
La voz de la comunidad
El acto de certificación contó con la participación de William de Jesús Largo, gobernador del territorio ancestral San Lorenzo, así como representantes de las entidades que hicieron parte del proceso de formación.
Entre los integrantes certificados se encuentra María Libia Lengua Andica, quien manifestó que la capacitación permitió adquirir herramientas prácticas para apoyar a la comunidad cuando se presenten situaciones de emergencia.
La participante destacó especialmente los simulacros desarrollados durante el proceso, ya que facilitaron el aprendizaje sobre procedimientos básicos de atención y coordinación comunitaria, conocimientos que ahora podrán ser aplicados en beneficio del resguardo.
Un modelo que podría replicarse en otros territorios
La experiencia desarrollada en San Lorenzo abre la posibilidad de extender este tipo de procesos a otros resguardos indígenas y comunidades rurales del departamento, especialmente en zonas expuestas a amenazas naturales como movimientos en masa, incendios forestales, crecientes súbitas o vendavales.
La formación de equipos comunitarios especializados se ha consolidado como una estrategia de fortalecimiento local que busca reducir la vulnerabilidad de las poblaciones mediante la capacitación de sus propios habitantes, promoviendo una cultura de prevención y preparación frente a los riesgos.
Con la certificación del Equipo Comunitario de Respuesta a Emergencias de San Lorenzo, Caldas incorpora por primera vez un modelo de respuesta organizado dentro de un resguardo indígena, una experiencia que combina formación técnica, participación comunitaria y reconocimiento de los conocimientos ancestrales como parte de las acciones orientadas a la reducción del riesgo de desastres.
