A veces faltan temas
En alguna ocasión un conocido mío de nacionalidad suiza, entusiasmado comentaba lo contento y satisfecho que se sentía en nuestro país, tan diferente a su país natal donde la vida transcurría siempre en medio de opresiva monotonía y tranquilidad aburridora, pues aparte de algunos devastadores aludes de nieve que ocasionalmente cobraban la vida de algunos esquiadores despistados y de unas cuantas vacas lecheras, nada interesante o fuera de lo común les movía la aguja a los habitantes de esa encantadora comunidad llena de lagos y hermoso paisajes alpinos. En cambio en Colombia, decía el ilustre ciudadano helvético, cada día, con el desayuno llegan noticias de acontecimientos asombrosos, nuevos crímenes, más crueles y espantosos que los del inmediato ayer, variadas y bizarras hazañas, superiores a las antes conocidas. Es decir, para él, resultaba imposible ser indiferente y sustraerse a la diaria descarga de adrenalina que lo golpeaba cuando acometía la aventura de abrir y echarle una mirada a cualquier periódico local.
Lo que le pasaba a mi pobre amigo suizo, nos pasa a diario a todos los colombianos, obviamente más acostumbrados a nuestra ración diaria de horror y truculencia. En mi caso particular, a diferencia de avezados escritores y periodistas que se las saben todas en el resbaloso ambiente del trasegar periodístico y de cuyas mágicas chisteras sacan siempre nuevos e interesantes asuntos que analizar, alabar o criticar, para un modesto columnista amateur como yo, hay ocasiones en las que es necesario echar cabeza varios días para encontrar un tema de interés sobre el cual trazar algunas líneas que no lo hagan quedar como un cuero ante sus desprevenidos lectores. Afortunadamente vivimos en Colombia, donde los temas escabrosos y las situaciones delirantes de cada día, suelen borrar muy de prisa los asombros padecidos el día anterior. Una situación inicial interesante suele dar pie para tejer durante muchos días y hasta semanas y meses, conjeturas y variaciones siempre novedosas sobre los mismos asuntos y sujetos.
Que si la “petro bolsa” con los ahorritos del candidato de la Colombia Humana, que si el acoso por todos los frentes y costados al que han sido sometidas nuestras valientes y esforzadas estrellas de los equipos de fútbol femenino que tantas satisfacciones y triunfos, pese a todo, le han dado a nuestro desagradecido y desmemoriado país, que los fajos de dólares entregados y recibidos por debajo de la mesa y ágilmente metidos al bolsillo interior de la chaqueta por un señor fiscal, que la actitud protagónica de nuestro presidente frente al duelo Guaidó-Maduro que es el duelo entre la legitimidad y la dictadura, que si la JEP merece seguir y debe acabarse, que si Seuxis Pausias viaja o se queda entre nosotros, que si los gringos no quisieron volver a mandar las pruebas contra el mencionado porque no fueron capaces de deletrear correctamente el nombre original del señor Santrich, que cuándo se restablecerá el suministro de energía eléctrica en Venezuela, que si Trump quiere y conoce más a Colombia que a Corea del Norte, y así sucesivamente hasta el final de los días. De los días viernes de cada semana, desde luego. Por esas razones, resulta irresistible y necesario volver sobre temas ya trillados en comentarios anteriores, como por ejemplo.
FELIZ DIA DE LA MUJER (FUTBOLISTA)
Es preciso rendirse ante la evidencia de que en materia de fútbol, tenemos una clase dirigente digna de ser destacada en todo el mundo por su originalidad y sentido de la oportunidad. Precisamente, luego de que algunas destacadas deportistas de varios exitosos equipos de fútbol femenino se atrevieran a romper el silencio y aceptaran denunciar los atropellos de toda especie soportados a través de sus carreras deportivas, nuestros ilustres dirigentes de esta actividad en Colombia decidieron tomar medidas inmediatas, muy severas y cortar de tajo las molestias ocasionadas por tan incómodas denuncias que incluyen un penoso inventario de maltrato, acoso sexual, negación de equidad y justicia en sus retribuciones y hasta en la entrega de los premios ganados en justa lid. La “sabia” medida con la que los “semi” dirigentes decidieron premiar a las exitosas aunque acosadas heroínas para destacarlas y rendirles homenaje con motivo del “Dia Internacional de la Mujer”: acabar con la liga profesional de fútbol femenino convirtiéndola apenas en una liga “semi profesional”.
La vergonzosa actitud del señor Gabriel Camargo en relación con los alegados defectos y problemas del fútbol practicado por mujeres, el destino y trato indigno recibido por las damas futbolistas del Atlético Huila, campeonas de la Copa Libertadores de América del 2018, son demostraciones palpables del rasero con el que se mide lo que es bueno en esta materia en nuestro país. Afortunadamente otras disciplinas deportivas como el atletismo, el ciclismo, el tiro con arco compuesto, el bicicross o BMX, el patinaje sobre ruedas, el judo, las artes marciales mixtas, la lucha, la apnea o buceo de gran fondo y el boxeo femenino están fuera del alcance de los oportunos y creativos dirigentes del fútbol colombiano, lo que ha permitido contar con estrellas y campeonas mundiales en sus especialidades como Catherine Ibargüen, Mariana Pajón, las pereiranas Sara López y Sofía Gómez Uribe, las boxeadoras Jessica Caicedo, Liliana Palmera, Lely Luz Flórez, Darlys Esther Pardo, Enis Pacheco Barrera, y Cecilia del Carmen Martínez, la peleadora Sabina Mazo, campeona mundial de Artes Marciales Mixtas, además de muchas patinadoras de la talla de Fabriana Arias, quienes desde hace décadas son las reinas indiscutibles e indiscutidas del patinaje mundial sobre ruedas de pista y ruta. Qué suerte que este ramillete de campeonas mundiales hayan estado alejadas de la “bienhechora” tutela de los dirigentes de la Dimayor y la Federación Colombiana de Fútbol.
VENEZUELA, AL SOL QUE MENOS ALUMBRA
El severo y prolongado apagón que viene sufriendo Venezuela por cuenta de las prominentes y sobre diagnosticadas fallas que padece su infraestructura eléctrica, son perfectamente explicables cuando se descubre que después de tantos años de catastróficos resultados en la administración de los recursos hidroeléctricos provenientes especialmente del complejo hidroeléctrico del Guri, soportado, como ya lo hemos comentado en varias oportunidades, por la cuarta hidroeléctrica más grande del mundo, cuya represa casi desocupada por la sequía producida por el fenómeno de El Niño, provocó la intervención del Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica designado en el cargo por Maduro desde 2015, General Luis Alfredo Motta Domínguez, quien al mirar hacia el fondo vacío de la inmensa represa, formuló a la Comisión de expertos presentes la pregunta que lo situó en lugar destacado del Hall de la Fama de la ignorancia y la tontería. “¿Con cuántos carrotanques de agua se llena esta vaina?”. Infortunadamente, con tales cerebros manejando después de tanto tiempo y con tantas meteduras de pata tan espinoso asunto, me temo que la oscuridad que afecta a Venezuela va para largo…