4 de junio de 2026
Hernando Arango Monedero
De aquí y del vecindario
Miradas las cosas desde otro ángulo, bueno es traer a cuento el hecho de que, los más beligerantes y encarnizados críticos de la acción de Estados Unidos, usualmente se quedan callados ante lo que hace Rusia.
La tal paz
En esta semana hasta el presidente se dio cuenta de que la Paz Total que él pregonó sería la égida de su mandato, ha resultado ser todo lo contrario, La Guerra Total, así simplemente.
Picapleitos
Si algo no puede ser un presidente es andar picando pleitos con todo el mundo, desde luego, menos con sus gobernados, cosa que Petro parece olvidar y a lo que acude con inusual frecuencia.
Las encuestas
Las razones para que sean así tienen raíces sociológicas ya definidas por los expertos y, mientras la sociedad no logre determinados grados de educación, son inmodificables.
Se superan las tragedias nacionales
En el presente año, Colombia a rememorado dos tragedias de gran magnitud, las que nunca habríamos podido imaginar se pudieran suceder.
Los muchos candidatos
¡Pero no! Los diferentes sectores políticos, los tradicionales y los constituidos en sectas y grupos vendedores de avales, han ido acolitando candidatos y candidotes y otros se lanzan por firmas.
El silencio de los sabios
Sí! En los informes que se han dado acerca de la tragedia misma, esos sabios manifiestan todo su conocimiento, expresan lo que sabían y de qué manera podían sucederse los hechos.
Armero, muchos años después
Las risas de los compañeros de la Cámara fueron notorias y pienso que de la misma manera fue recibida la citación que se hizo a los ministros en el gobierno, como quiera que solo acudieron 4 de los 16 que eran en el entonces.
El gran asalto
Si! El gran ASALTO. ¿De donde ha salido eso de la TOMA del Palacio de Justicia? En términos de conflictos entre ejércitos, la toma de un lugar es el acto mediante el cual un ejército asume el control y mando de un bastión o lugar de importancia en el avance de un conflicto.
Productivos viajes
Esta semana viajó el presidente a Catar, una república del medio oriente con la que no tenemos comercio alguno. Allí lo reciben bien y de seguro puede darle de comer al ojito y Dios sabe que otras cosas le podrán dar.