4 de julio de 2026
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Crónica de Gardeazábal El país vallecaucano
El desaguisado del ministro Benedetti es el espolón que debe hacer estallar la granada del regionalismo y precipitar la reorganización de los territorios.
Crónica de Gardeazábal Estamos jodidos
Estamos jodidos en este momento porque la guerra que cacarearon con la bandera del nobel en la mano, no solo no se acabó, sino que ha vuelto a arreciar de manera dramática.
¿Qué lee Gardeazábal? Cuando éramos tres
Esta novela del escritor y crítico literario argentino, muy conectado con Colombia, es una obra que será sin duda grandiosa en su país cuando circule allí.
Crónica de Gardeazabal Al borde del abismo
Tampoco fue ni siquiera comentada por los robagallinas que rodean la Casa de Nariño y que perderían sus privilegios ordeñadores donde las fuerzas militares recuperen su verdadero sentido de existencia.
Crónica de Gardeazábal Los peligros de llamarse León
Nadie empero, ni aquí ni acullá, ha tropezado con la verdad histórica de puño que puede poner a más de un católico rezando fervientemente por lo que se vendría.
Crónica de Gardeazábal Las damas de la caridad
Me veo muy niño ayudándole a bajar de la camioneta de mi padre los diminutos canastos que recibían rostros agradecidos, pero atiborrados de ansiedad.
Crónica de Gardeazábal Con los calzones abajo
En el ya remoto pasado resultaba insolucionable subirse los calzones cuando alguien era pillado cagando o haciendo el amor. Las dos cosas era necesario terminarlas para poder subírselos.
Crónica de Gardeazábal El día de la victoria
La invasión de Crimea, la guerra de Ucrania y el rosario de sanciones de la OTAN contra Rusia indudablemente que impide cualquier gesto de buena voluntad.
Crónica de Gardeazábal El cónclave de los 2 papas
La separación en 1054 de la Iglesia Ortodoxa de Oriente fue la primera. El cisma de Lutero y la entronización del protestantismo hace 500 y pico de años, es la segunda.
Crónica de Gardeazábal Empuñando la espada
El gesto del presidente Petro, vestido de suéter rojo y guantes blancos empuñando la espada de Bolivar, tiene tanto de largo como de ancho.