3 de julio de 2026
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Crónica de Gardeazabal Los huerfanitos
El cuadro de los candidatos a ser candidato presidencial del Centro Democrático no puede ser más patético.
Crónica de Gardeazábal León 14 y You Tube
El ejemplo más candente de estos días lo tienen unos alimentadores de YouTube cercanos sin duda a la línea conservadora de la Iglesia.
Crónica de Gardeazábal Lo que va de Mimillo a Eder
Mimillo Sardi, conocido históricamente como Luis Emilio Sardi Garcés, fue alcalde de Cali alguna vez, cuando los nombraban los gobernadores.
Crónica de Gardeazábal Crece la grieta
A Álvaro Uribe Vélez, tan antioqueño como Belisario, el colombiano común le achaca la responsabilidad final en el absurdo ejercicio de los falsos positivos.
Crónica de Gardeazábal Malos vecinos
No hay nada más aburridor que tener un mal vecino. Es tanto que uno, por retaliación y tratando de equilibrar las cosas termina actuando igual que el otro.
Crónica de Gardeazábal El bofetón debe ser para Rubio
Probablemente lo hubiese sido si por esos 1200 muertos y 250 judíos secuestrados no se hubiese montado la vengativa masacre genocida de Gaza que cada vez nos hace sentir más incómodos como seres humanos.
Crónica de Gardeazábal La asamblea secreta
Dicen que es otro foro de Davos para dueños y directivos de medios periodísticos y tecno-oligarcas, pero su secretismo se parece más a las reuniones del Club Bildelberg.
Crónica de Gardeazábal Otra vez el perdón
Colombia se la ha pasado desde la Rebelión de los Comuneros hasta ahora firmando armisticios, decretando la paz o imponiendo el perdón y el olvido sobre actuaciones de ciudadanos que hayan sido consideradas y aún juzgados y condenados como delitos.
Crónica de Gardeazábal Se impuso la crueldad
Lo que está pasando en los Estados Unidos para satisfacer el afán de Trump de sus desalmados seguidores limpiando sus calles de inmigrantes, asoma con crueldad en cada curva.
Crónica de Gardeazábal ¿Quién mató a William?
La intervención presidencial por tv en la última reunión del gabinete debió requerir antes que los análisis ideológicos o políticos, un diagnóstico siquiátrico inmediato ordenado por la Comisión de Acusaciones.