3 de julio de 2026

¡Bienvenida la Patria milagro!

3 de julio de 2026
Por Jorge Enrique Pava Quiceno
Por Jorge Enrique Pava Quiceno
3 de julio de 2026

 

El derrotado candidato presidencial, Iván Cepeda, apareció esta semana con una perla que solo puede caber en la cabeza de quienes padecen un pánico extremo por lo que se les avecina. Condiciona al presidente electo, Abelardo de La Espriella, a recibir su reconocimiento si se somete a una serie de actos y acciones que, de entrada, las sabe imposibles, y que escasamente generarán una lacónica respuesta, pues ante las estupideces la mejor actitud es el silencio.

Cepeda le exige a Abelardo la renuncia a la ciudadanía de Estados Unidos; aclaraciones sobre si es o no agente de la DEA o de la CIA;  cese de persecución a delincuentes como Petro, sus bodegueros y demás secuaces; ablandamiento de medidas en contra de sus camaradas terroristas; y otras sandeces más, so pena de declararse en “desobediencia civil”, figura etérea a la que ha apelado cada que el Estado no se somete a su voluntad. 

Pero lo que parece olvidar es que con Abelardo es distinto; con el nuevo gobierno, los delincuentes y quienes estén por fuera de la ley no tienen cabida, y los argumentos extorsivos que le funcionaron a la izquierda terrorista durante años, pasarán a ser solo elementos de identificación de voluntades perversas que ayudarán a detectar al enemigo y a neutralizar sus acciones. Porque esas exigencias, que no son extrañas viniendo de donde vienen, son un elemento provocador en el cual se ampararán para terminar donde se había pronosticado: en el conato de incendio del país y la vandalización del territorio. Es decir, en el intento de otra toma terrorista para la cual se preparó el gobierno Petro durante todo su mandato, y Abelardo para repelerlo. 

¡Que lo hagan, entonces…! ¡Y verán lo duro que muerde el Tigre! Esa “desobediencia civil” terminará siendo un saludo a la bandera y el inicio de la demostración de un Estado dispuesto a hacer respetar la ley y la Constitución. Terminará siendo el inicio de un nuevo país y la renovación de las esperanzas de libertad a través del orden que nos da la autoridad del Estado. 

¡Bienvenida la Patria Milagro!

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Han empezado una campaña de desinformación en Caldas sobre el funcionamiento, jerarquía, institucionalidad y unión del naciente movimiento Defensores de la Patria en nuestro departamento. Sugiero hacer oídos sordos a calificativos desobligantes que espetan ciertos personajes que se sentían con el derecho de dominar el naciente movimiento, perteneciendo a los partidos tradicionales. Defensores de la Patria es, y ha sido, independiente de los partidos políticos existentes, aunque reconoce el trabajo arduo de sus bases, el cual contribuyó al triunfo en la pasada contienda electoral. Se ha conformado un grupo de trabajo sólido, representativo, y dispuesto a respetar las reglas y propósitos trazados por el nuevo gobierno. La lealtad, el desprendimiento personal, la disposición de trabajo profesional priman, y la única ambición es la defensa de la nueva Colombia y el resurgimiento de un país donde vuelva a imperar la ley, la constitución y la institucionalidad.