7 de junio de 2026

Una cosa la profesión, otra, la herramienta.

10 de febrero de 2024
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
10 de febrero de 2024

Para no desaprovechar el fervor general en estos días por la celebración de nuestro día clásico, aprovecho para escribir por ahora una especie de colofón al tema que siempre será de permanente actualidad.

Cuando empezaron los primeros escarceos de periodismo, por allá en el siglo XVI aproximadamente, esos primeros comunicadores que empezaron a hacer periodismo estuvieron haciendo camino al andar, pero partiendo de un principio básico que es contarle la verdad a la sociedad, de los acontecimientos más importantes del momento.

Y esos primeros periodistas en ciernes lo hacían con base en elementales experiencias y fue así como se formaron los primeros periodistas con base en la actividad, casi que, como una técnica, perfeccionando la actividad con base en la repetición continua del ejercicio. Periodistas empíricos, autodidactas, que en todo el mundo han tenido éxito, gracias a su pasión y a su devoción.

Con el transcurrir del tiempo fueron apareciendo las pautas de trabajo, que se fueron perfeccionando y convirtiéndose en lo que es la preceptiva, la principialística, los mandamientos, la verdadera filosofía de la profesión, y que no pueden pasar de moda, para quien haga verdadero periodismo.

Información, opinión, educación, distracción, campañas, son algunas de las bases de la actividad.

La verdad por encima de todo. La mentira no puede ser noticia. Callar en caso de duda. Independencia absoluta. El periodista no es protagonista, sino medio. Contrastar siempre la información recibida. Diferenciar la información de la opinión y argumentar cuando opine. Bueno y muchos más.

Unas de las primeras herramientas del periodismo fueron el papel y el lápiz, ahora son virtuales.

Pero a propósito de herramientas, en este tema no podemos caer en los errores protuberantes en que se está cayendo actualmente. Cualquier persona que maneje exitosamente las herramientas virtuales, es periodista. No. Una cosa es aprovechar esa valiosa herramienta para comunicar lo que cualquier persona desea, pero otra cosa es la obligación del periodismo de ejercer su actividad con herramientas virtuales o no, de acuerdo con los reales propósitos de la profesión.

Periodista que aún utiliza su vieja máquina de escribir no deja de ser periodista. La máquina es una herramienta, no hace parte de los principios de la actividad, en cambio aquellos personajillos disfrazados de periodistas que producen información falaz para las bodegas, no pueden ser calificados de periodistas, simplemente porque su fortaleza es el manejo de la herramienta. Así como el hábito no hace al monje, la herramienta tampoco hace al periodista.

Finalmente quiero hacer énfasis en aquella sutileza que hace que el periodismo sea una particularidad, no generalidad, que la convierte en profesión, nunca oficio, que es el manejo. Si, el manejo de la información, así en negrilla.

¿ Cualquier persona por tener simplemente el derecho a la información tendrá siempre claridad en, que es o no noticia. Si sabrá que la información recibida la debe contrastar, entenderá que es información de interés general y no de su interés personal. ?

El conocimiento y dominio de los principios, hace de nosotros a los verdaderos periodistas.