10 de junio de 2026

«Dar de baja» no significa matar

25 de enero de 2023
Por Jairo Cala Otero
Por Jairo Cala Otero
25 de enero de 2023

Entre policías, militares y periodistas, existe un concepto erróneo de la locución verbal «dar de baja». En esos círculos se enraizó la expresión con el supuesto significado de matar. Y, como «bola de nieve», ha pasado a las mentes y los labios de abogados, jueces, funcionarios judiciales y otros ciudadanos similares.

No faltan quienes extreman la situación al decir que la sola mención de la locución «dar de baja» les produce escalofrío. No hay motivo para sentir escalofríos porque la expresión «dar de baja» no significa matar. Ese sentido que le adjudican muchos contraviene la definición que, a la luz de la semántica, tiene la expresión. Es, por tanto, un error de interpretación.

Para salir de la confusión, valgámonos del diccionario español, en el que se consignan las siguientes acepciones para esa expresión:

Dar de baja.

  1. Tomar nota de la falta de un individuo, ocasionada por muerte, enfermedad, deserción, etcétera.
  2. Eliminar a alguien del escalafón o nómina de un cuerpo o sociedad.
  3. Cumplir las formalidades necesarias para poner a alguien o algo en situación de baja.

Como queda claro, en ninguna de las definiciones recogidas por el DRAE se habla de dar muerte, como significante de tal expresión. Causar la muerte a otra persona se denomina matar; técnicamente es un homicidio.

Se emplea «dar de baja», con la preposición de, para indicar explícitamente el organismo del que se producirá el cese de labores (profesión, institución, asociación o servicio). Uno mismo puede «darse de baja» de un grupo o una nómina; y eso no significa que se habrá matado. Si se mata, se habrá suicidado; eso es bien distinto.

Veamos algunos ejemplos para desatorarnos de esa frase fatalista:

«Me di de baja del servicio bancario, es muy costoso».

«Anacleto dijo que quería darse de baja de la Asociación de Desocupados».

«Si el jefe no cumple con sus promesas, tendré que darme de baja de la empresa».

Y cuando ese procedimiento ya ha ocurrido, puede decirse, por ejemplo:

«Me di de baja por la mañana».

«Carlangas se dio de baja en octubre».

La semántica, como las matemáticas, es exacta.

Lo invito, caro lector, a que no se dé de baja de este empeño por conocer mejor el español.