7 de julio de 2026

¿Aló, alcalde?

8 de agosto de 2021
Por Álvaro Rodríguez Hernández
Por Álvaro Rodríguez Hernández
8 de agosto de 2021

En primera línea dentro de un mando de respeto, se adelantó el acto que sirve a la ciudadanía, para un acuerdo mínimo.

Vándalos, vidrios rotos, sedes bancarias atacadas, resistencia, contradictores, argumentos, hicieron perseverar el diálogo. Los duros enfrentamientos con la Policía en maratónicas jornadas de ataques recíprocos.

Ese aire de muerte, tóxico, con la reunión concertada, mostró otros elementos en el desarrollo de la lucha.

El alcalde Maya, siempre fue y será partidario de un diálogo sin caretas, como lo evidenció dentro de la cartografía social.

El proceso en marcha en Pereira, es único, dentro de las contradicciones propias de este tipo de organizaciones, sin un mando único, centralizado.

Claro, que tendrá reparos de otros grupos que viven el proceso sin homogenizar. Desde sus propias trincheras sociales marcada con la olla comunitaria social prendida.

El empuje con el sector empresarial, las universidades, organismos de seguridad, entidades como el SENA, ICBF, Sociedad de Mejoras, Defensoría del Pueblo, la Alcaldía de Pereira, merecen resaltarse.

Dejar atrás los chorros de agua, la gasiada, la piedras, la resistencia que como coraza sobresale sobre la humanidad de cascos disímiles, gafas, guantes, gorros, pasamontañas, no ha sido fácil. Siempre habrá intereses que se quieran apropiar de la ruptura para provocar desacuerdos. Ello no implica que la protesta consagrada, desaparezca. Al contrario.

No ha sido fácil la tarea: 18 reuniones para buscar unos acuerdos mínimos, en medio de las demandas sociales que “exigen” responsabilidad, no se encuentran a la vuelta de la esquina.

El pronosticó recibido se conoce. Ya está. Hace rato es una avalancha sobre la sociedad misma, que reclama por igual inclusión y oportunidades, para los jóvenes protagonistas del nuevo país.

Qué bueno sería que la juventud en general, se tomara en serio las elecciones venideras y cargaran en urnas respuestas contundentes al país que no desean y los margina. Que se volcarán con decisión y firmeza para asumir el control de los Consejos municipales de Juventud y que ellos mismos estructuran una política para la inequidad.

Lo mejor que escuché es el Observatorio para la Juventud. Ojalá lo asuman, lo acojan para encontrar salidas – con la mano extendida- para la equidad, salud, educación, brechas en el empleo y el azote en otros frentes que no les facilita ingresos. “Para que den formas a sus sueños”.

La mesa de concertación está abierta y vuelve. Construcción social. El Alcalde escucha y resuelve, en medio de quienes sólo les sirve polarizar y fundar caos.