14 de junio de 2026

¡A otro perro con ese hueso!

8 de marzo de 2017
Por mario arias
Por mario arias
8 de marzo de 2017

Por: mario arias gómez 

Por invitación de Arturo Yepes, el próximo lunes 13 visitará de nuevo a Caldas, el senador, Efraín Cepeda, próximo Presidente del Senado, a fin de continuar el diálogo iniciado con líderes afines -sociales y políticos- del departamento, diálogo que inició en Manizales, cuyo balance lo ampliará y nutrirá las conclusiones que salgan del nuevo encuentro programado en Anserma-Caldas con los dirigentes amigos de Occidente, el día -repito- lunes 13, a las 12:00 m, en el CENTRO RECREACIONAL LA MARÍA, de la Variante. El orden del día incluye el intercambio de las diferentes posturas e inquietudes sobre el acontecer nacional y la realidad política de la región. Cátedra de buena política.

En el encuentro pasado, propuse la unión del partido, de los hermanos separados, llamado que atendió el polifacético y heterogéneo, César Montoya Ocampo, quien como decano político caldense, se incorporó al movimiento de la unidad. Admirado alumno del Mariscal Gilberto Alzate, que lo sedujo y apartó de la comunidad Lasallista, que perdió al sobresaliente hermano Crisóstomo Ignacio, al que recuerdo con pechera de santidad, adminículo que abandonó para apostarle al chabacano y pedestre cometido político, que alternó, coronando quinceañeras en flor por todos los parajes de la tierra. Hoy, interpone sus buenos oficios ante el ex director del partido que funge como estafeta del estrafalario, farolero y pretencioso Pastraña, en pos de la unión conservadora.

Subordinado que anunció su retiro “definitivo” de la política, y que igual que Vicente Fernández, completa varios años despidiéndose. Después de alcanzar la faraónica pensión, por sus “valiosos” servicios estomacales prestados para sí, olvidó que recorrió a Caldas, notificando entre bombos y platillos, vítores, boleros y lágrimas a las menguadas huestes, el transferencia de su desteñida bandera, al heredero, “democráticamente” señalado a dedo.

Testador que luego de precisar que el incansable ARTURO, asdumió en serio el papel de jefe, se llenó de celos, y en un censurable y reprensible acto de cainismo político, resolvió –literalmente- “mamarse” de la decisión, “madurada” por más de tres décadas. Reversa que sintetizó con esta lapidaria frase: “Ni Arturo está conmigo, ni yo con él”, disfrazada con el farisaico “nosotros”, muestra fehaciente de inmadurez, de falta de verticalidad, señorío, de la palabra empeñada. Villanía que compensó con la alucinante e ignominiosa derrota, que al decir de Montoya Ocampo- lo llevó a gritar, como Cayo Julio César Augusto Germánico -que quiso nombrar cónsul y sacerdote, a su caballo- Incitato, emperador que espetó la famosa frase a su general, Publio Quintilio Varo: “Quintili Vare, legiones redde” -¡Varo, devuélveme mis legiones!-. Sin ánimo peyorativo, la verdad es una sola, monda y lironda.

Comediante qué durante medio siglo practicó los dos sistemas del Siglo de Las Luces, a)-. El “Absolutismo total”, que el Monarca de “La Mina”, arrebató el mando a los fundadores del “Poder del Pueblo” -partidito de garaje- cuyo presunto dueño, proclamó, como Luis XIV: L’État, c’est moi, (“El Estado soy YO”). B)-. El “Despotismo Ilustrado” que predica: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Creyó don Omar que su poder tenía origen divino, marcando la división, que los ilusos, negro César y Mario, intentaron ingenua y vanamente -se dirá- suavizar, atenuar, moderar, mitigar.

División qué acrecentó nacionalmente el “enguande” del candidato propio. “Caballo de Toya” que subrepticiamente introdujo el furibismo, al fortín conservador. Anhelada unión, que cual mito de Sísifo, la hacen imposible, sujetos como los cínicos, hipócritas, cobardes: Pastraña; el impúdico ex procurador; la sibilina señora de la escoba; y el “personaje” en comento, que inquirió sin rubor “!A LOS CONSERVADORES!, les pido qué si quieren que el conservatismo abandone el momento de oscuridad, reclamen que la Convención aclame a PASTRAÑA como Jefe Único. No tenemos otra alternativa. El Partido no puede quedar en manos de una directiva sin representatividad”. “De lo contrario rodaremos por el abismo”, al que lo llevó -no dice- con su candidata. “Necesitamos un conservatismo altivo que responda a las exigencias del país”.  Y un espíritu burlón reía, reía, reía.

Minusválidos morales, que a medida que se aproximen las elecciones, más cerca se les ve al C. Demoníaco. Se vislumbra con su posición una nueva división, que según Montoya Ocampo -pensando con las ganas- tendrá asegurado un puesto de relleno, el emisario del desprestigiado Pastrana -tal para cual-, con quién Uribe, aúpan la recolección de firmas para convocar un referendo en busca de revocar los puntos que les generan falsa preocupación por lo pactado en La Habana. Les anticipo un cristiano: “Requiescat in pace”.

Para ganar tiempo, Omar, no dice ni que sí, ni que no. Igual hizo con Santos. A Arturo le aseguró que se encontrarían en la segunda vuelta con Santos. Indecisión que lo caracteriza. Los que preconizamos la unión, perderemos por goleada. El gélido ex jefe, neutraliza a los impulsores de la unión. La proclamación de ARTURO como jefe hecha por Montoya Ocampo, seguro la inspiró, Alejandro Casona, quien advirtió: “Prohibido suicidarse en primavera”.

Escrito en que su protagonista, el Doctor Ariel (léase Omar, que al decir de Montoya duerme una siesta sin fin), el que al llegar -no a la madurez política que su alma de niño malo, no le permitió- al cenit político, de mano de ingenuos ex amigos, como el “Bobo útil”. Al perder el apetito de continuar como jefe, decidió en acto suicida, liar sus bártulos para acampar en el furibismo.

Fue así como abandonó a sus fieles seguidores. Invirtió su capital político para aliarse con la “viuda negra”. Rebautizó “El Poder del Pueblo”, por «El Hogar del Suicida», en el que se guareció la Ramírez, principio del fin de la vida del partido. La trama la centró el Doctor Roda (Jorge Hernán) -alumno del Doctor Ariel- y el ayudante Hans, (La Tola) quiénes con el patrón del mal, se entretienen dictando clases de moral y lealtad política. Con la llegada de los ingenuos, Fernando y Chole, (César y Mario) se pensó que los contagiarían del deseo de unión, pero “El suicidio -dice Casona-  es una salida falsa que toman aquellas personas que se hunden en un mar de desesperanza sin rumbo”.

No voy a seguir haciendo el ridículo papel de invitar a la unión. Me bato en retirada, no sin antes glosar, la insincera postura de quien bajo el pretexto del “candidato propio”, impuso la división, candidata qué al otro día de las elecciones, madrugó a traicionarlo, para cambiarlo -como sucedió- por el improvisado e imberbe Barguil. Historia que se repetirá. Transcribo: “Recibí amable llamada del señor ex procurador para invitarme a un café; se la devolví y le visité, en compañía de la exvicepresidente del Directorio Nacional, Beatríz Jaramillo. Allí encontramos a otros esquiroles: Darío Salazar y al exmagistrado Cepero del Consejo Electoral”. ¿Por qué y para qué los invitaron? Blanco es…

La prueba del doble juego y doble militancia, es evidente. Adicionó: “Firmé en compañía de los susodichos, una carta dirigida a Hernán Andrade -que ahora se nota reblandecido- en respaldo a la comunicación dirigida por Ordoñez, quien amenazante reclamó sobre la actitud del conservatismo frente al gobierno de Santos”. Agregó: “No se habló de adhesión a su precandidatura”. “Excusatio non petita, accusatio manifesta”. Siguió: “Aclaro que no he tomado partido alguno. (No qué va). “Reconozco en Ordoñez y Ramírez cualidades para representar al Partido”. (Repetida opereta de la convención antepasada). Su desenlace es historia vieja. ¡A otro perro con ese hueso!

Manizales, marzo 8 de 2017

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