10 de junio de 2026

Esa ráfaga, Marilyn

Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
10 de junio de 2026
Por Óscar Domínguez
Por Óscar Domínguez
Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
10 de junio de 2026
“Odio los funerales. Me alegra no tener que ir al mío” le confesó Marilyn Monroe a su compañero de banca en una capilla neoyorquina, el novelista Truman Capote, en el funeral de la actriz inglesa Constance Collier, su gurú.
“Es como un colibrí en vuelo. Solo la cámara puede congelar su poesía… No sé, pero me parece que no llegará a vieja”, anticipó Collier. Acertó, porque MM, nacida hace cien años y segundos, abandonó la pasarela a los 36 almanaques.
Fue fugaz como “esa ráfaga, el tango”. Otra mimada de los dioses que se fue temprano como Héctor, el príncipe troyano, Alejandro Magno y Mozart.
Llegó tarde a todo, menos a la muerte. Partió por una sobredosis de nembutal meses después de haberle cantado al presidente Kennedy un insólito feliz cumpleaños. Jacqueline no participó en esa fiesta. Sospecho que de regreso a la Casa Blanca a Kennedy le tocó dormir en el sofá. Marilyn tenía la edad de nuestros sueños e insomnios eróticos. La calumnian quienes afirman que solo sobresalía por la ‘doctrina Monroe’, expresada en sus espléndidos 94-58-90. Stradivarius del sexo era otro símil que rimaba con sus encantos.
Uno de sus maridos y biógrafo, el dramaturgo Arthur Miller, la describió como una mujer “de talento, encantadora, muy inteligente, con un gran sentido del humor, ironía y generosidad”.
Billy Wilder, su director en ‘Una Eva y dos Adanes’, la comparó con Greta Garbo: “Traspasaba la pantalla, trascendía la fotografía, como si fuera real y uno pudiera tocarla”.
“Su belleza era intimidante, pero había algo en su sonrisa que la hacía accesible”, confesó el actor Tony Curtis. (De niño, yo quería crecer rápido dizque para parecerme a Curtis). Brigitte Bardot la encontró “fresca, pura, tierna, frágil, de una belleza impactante”.
Después de las exequias de la Collier, Marilyn –quien pagó la cuenta– se fue de copas por bares de Nueva York con Capote, quien accedió a su petición de definirla: “Diría que eres una hermosa niña”.
El público es mi única familia, confesó Norma Jean Baker, su nombre original, nacida y fallecida en Los Ángeles. Ser mejor y feliz era su doble sueño, le confesó a la revista francesa ‘Marie Claire’.
La víspera del suicido pidió a domicilio ‘fetuccini’, su plato favorito. “Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos barbitúricos”, se lamentó el padre Ernesto Cardenal, poeta nicaragüense. Y oró: “Señor: quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar y no llamó… ¡contesta tú al teléfono!”.