Las primeras damas
He leído con interés el libro sobre las primeras damas de que es autor Felipe Zuleta Lleras. En rápido análisis que el autor hace sobre nueve de ellas, ofrece un panorama sobre las ejecuciones de este grupo femenino que representa una firme vinculación con el mandato presidencial de sus esposos. Se inicia el recorrido con Carolina Isakson de Barco, esposa de Virgilio Barco (1986-1990). Ella sobresalió en el país por su porte elegante, discreto y sencillo. Se dedicó a la protección de los niños y fue la creadora del programa de las madres comunitarias que se ha prolongado a lo largo del tiempo.
Ana Milena Muñoz de Gaviria, esposa de César Gaviria Trujillo (1990-1994), siguió con la organización de las madres comunitarias y promovió la Consejería de la Juventud, la Mujer y la Familia. Creó el programa Batuta, dirigido a la enseñanza de la música, hecho que le valió la donación, de China y Japón, de más de 20.000 violines para principiantes y un piano de cola que está en el teatro Colón.
Jacquin Strouss de Samper, esposa de Ernesto Samper Pizano (1994-1998), lo interesó en la creación del Ministerio de Cultura, siguiendo unos sistemas que había visto en Méjico. Y resistió con gran fortaleza los duros momentos que la familia tuvo que afrontar con el proceso 8.000. Marta Blanco de Lemos, esposa de Carlos Lemos Simmonds, encargado de la presidencia, solo estuvo diez días como primera dama y se le considera mujer esencial en la carrera política de su marido.
Nohra Puyana de Pastrana, esposa de Andrés Pastrana Arango (1998-2002), estuvo vinculada a varias ONG, como la Fundación Amigos del Hospital Infantil, Secretariado Social de Soacha, la Fundación Hogar Integral, la Organización pro Niña Indefensa. En este gobierno ocurrió el devastador terremoto de Armenia, calamidad a la que el matrimonio prestó su máximo esfuerzo para la recuperación de la región.
Lina María Moreno de Uribe, esposa de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), dio vigor a los programas implantados en los gobiernos anteriores y demostró su capacidad para idear sus propias iniciativas. Al preguntarle el escritor si había estado de acuerdo con la reelección de su marido, repuso: “No. Siguiente pregunta”. María Clemencia Rodríguez de Santos, esposa de Juan Manuel Santos (2010-2018), se dedicó de preferencia a apoyar la infancia a través del programa De Cero a Siempre. María Juliana Ruiz de Duque, esposa de Iván Duque (2018-2022), priorizó los campos de la nutrición y prevención de violencias en la infancia y la adolescencia. Llegada la época del covid-19, viajó en forma constante por muchos municipios, y ella misma fue víctima de la pandemia.
El balance de estos empeños es notable. Y llegamos al período de Gustavo Petro. Su esposa Verónica Alcocer García es la excepción en la lista de primeras damas. Al principio asistió a los actos oficiales y luego se esfumó. Esto ha dado lugar a rumores y conjeturas que están sin aclararse. Se convirtió en una página en blanco. Con las siguientes palabras, Zuleta finaliza su libro: “La historia nos dirá si estamos totalmente equivocados, tal vez llevados por nuestras creencias políticas, o, en su defecto, se confirman todos los ires y venires que se dicen sobre el presidente de la República y su esposa”.