6 de junio de 2026

Una Colombia unida

26 de agosto de 2025
Por Clara Inés Chaves R. (*)
Por Clara Inés Chaves R. (*)
26 de agosto de 2025

 

El llamado a la reconciliación y al Estado Social de Derecho de Luis Carlos Galán

El pasado 18 de agosto celebramos un año más del magnicidio de Luis Carlos Galán, quien dejó un legado político y ético fundamental para Colombia, cuyas ideas siguen vigentes hoy en día como un faro para la cohesión social y la construcción del Estado Social de Derecho. Su pensamiento se centró en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, la promoción de la justicia social, la transparencia y la educación como motor de desarrollo y democracia participativa. Galán creía firmemente en que el progreso del país se lograría no con discursos incendiarios ni fomentando la división, sino a través del diálogo, el respeto y la educación para formar líderes responsables que piensen en el bien común y no en la figura del “mesías” político.

Las ideas de Galán siguen vigentes porque promovió una política basada en la ética y los valores democráticos que buscan superar la polarización y la confrontación. Su legado invita a dejar atrás el discurso que mueve sentimientos y genera divisiones, y en cambio propone el fortalecimiento de las instituciones y el trabajo colectivo como un solo país, viendo a todos como hermanos unidos para el desarrollo. Su énfasis en la educación pública y en la formación ciudadana continúa siendo una guía para crear verdaderos líderes con un compromiso social y ético profundo.

Luis Carlos Galán entendía que un país sólo puede avanzar si existe cohesión social basada en el respeto y la justicia. Con sus ideales, buscaba fortalecer el Estado Social de Derecho, donde la ley y la equidad protegieran a todos los ciudadanos. Rechazaba el caudillismo y los liderazgos mesiánicos, defendiendo la idea de una sociedad donde las ideas prevalecieran sobre los sentimientos exaltados, para evitar la fragmentación y la violencia política. Su lucha antimafiosa y por la transparencia apuntaba a reconstruir la confianza en las instituciones para garantizar la convivencia democrática y el desarrollo sostenible.

Para Galán, la educación era la base para formar líderes que pensaran en el beneficio colectivo y no en intereses particulares ni en la figura del salvador. Su legado educativo y político aboga por el trabajo conjunto de los colombianos como una familia que busca un bienestar común, y para ello se debe erradicar la cultura del odio y el resentimiento que divide al país. Así, su visión es una invitación a construir una Colombia unida, justa y en paz, donde los ciudadanos participen activamente en la construcción del futuro.

Su legado es único en Colombia porque destaca la política basada en ideas, ética, educación, cohesión social y Estado de Derecho como los verdaderos caminos para avanzar, rechazando el populismo mesiánico y los discursos divisionistas que solo polarizan y debilitan a la nación.

La educación en Colombia debe encaminarse en la formación de principios éticos y en la creación de líderes que piensen en el bien común de toda una nación, colocando al país por encima de toda ideología o partido político. Es hora que los colombianos aprendan a que no debemos matarnos ni odiarnos entre nosotros por pensar distinto. Es la hora de decirle no a los políticos que generan polarización y odio.