Autogol del Once Caldas.
Funesto debut de la nueva jefe de prensa del Once Caldas: comunicadora, más no periodista. Remató su primera semana de actividad profesional con esta perla, flagrante violación a uno de los derechos fundamentales que consagra nuestra Carta Magna: advertirles a los periodistas qué no deben preguntar en una rueda de prensa. ¡Qué horror!
“Nota importante: Les agradecemos abstenerse de realizar preguntas sobre la Copa Suramericana en la rueda posterior al partido contra América (Dimayor), ya que ese tema se atenderá en esta atención a medios”, dice textualmente el mensaje oficial de ayer sábado, para periodistas.
¿Seremos exagerados si pensamos que para próximas ruedas de prensa habrá que reclamar previamente el libreto para no salirnos del guion?
La libertad de prensa en Colombia se refiere al derecho de los medios de comunicación y los periodistas a informar, investigar y expresar opiniones sin interferencias o represalias por parte del gobierno, empresas o grupos de poder. Este derecho es fundamental para el funcionamiento de una democracia saludable y se enmarca dentro de los derechos humanos reconocidos en la Constitución colombiana y en tratados internacionales.
Es decir, ese derecho fundamental de la libertad de prensa, como efecto de la libertad de expresión, no es solamente en la relación del periodista con el Estado, también con la empresa privada.
La Constitución Política de Colombia de 1991 garantiza la libertad de expresión y de prensa en su artículo 20. Este artículo establece que «se garantiza la libre expresión de ideas y opiniones».
La libertad de prensa es esencial para la democracia porque permite a los ciudadanos estar informados sobre lo que sucede en el país y en el mundo. Un periodismo libre y crítico es fundamental para la rendición de cuentas, la transparencia y la defensa de los derechos humanos. En Colombia, donde las tensiones sociales y políticas son palpables, la función del periodismo es aún más crucial, y ahora también en el deporte, como derecho fundamental que contribuye a la formación integral de las personas, a mejorar su calidad de vida, y el fútbol profesional como espectáculo de grandes masas que apareció en el país como un sedante a serias dificultades sociales y políticas, y que además utiliza escenarios públicos para su programación.
El fútbol tiene una relación estrecha con lo popular por su capacidad de llegar a las masas y, a lo largo de la historia, ha servido como catalizador de tensiones políticas y de identidad de Colombia.
Lamentablemente, en los últimos años, la violación a la libertad de prensa en la actividad del fútbol profesional en Colombia es permanente y en materia grave.
Ya no es el periodista quien busca al personaje para entrevistarlo, no; es la Dimayor, la Federación, Difútbol, ligas y las flamantes oficinas de comunicaciones de los equipos de fútbol profesional, quienes deciden a quién se puede entrevistar.
La Dimayor viola el Decreto 2428 de 1955 que permite el acceso libre a los escenarios deportivos de los periodistas profesionales agremiados. Se inventaron acreditaciones que se tienen que renovar permanentemente; sin embargo, las ruedas de prensa se llenan de blogueros, hinchas de los equipos y amigos de los comunicadores.
Los medios de comunicación desempeñan un papel crucial en el avance y desarrollo de la sociedad hacia nuevas formas de organización, dado que la difusión de información impacta la educación, los modos de pensamiento, la cultura y los estilos de vida.
Es un imperativo defender el ejercicio del periodismo con valores éticos, legales y el respeto a los límites establecidos por la Constitución de 1991. Ejercer el periodismo y el control sobre el mismo, con responsabilidad y compromiso.