Justicia mediática
No voy a dictar sentencia, porque como abogado, no soy juez y como periodista, no debo fungir como juez. Pero como observador, analista y periodista que trabajo para la comunidad, si tengo, no solo el derecho, sino el deber de hacer público mi pensamiento sobre un malhadado vicio, que desde hace ya algunos años, viene haciendo carrera en el país, a través de los medios de comunicación y es la indebida utilización de estos, por parte de conocidos profesionales del derecho, para propalar información falsa en materia de procesos judiciales, con el único fin de crear el desconcierto y hacer creer a lectores, oyente y televidentes, que los operadores de justicia siempre son los equivocados o amañan sus decisiones.
Un sinnúmero de abogados litigantes, representantes de grandes empresarios y políticos colombianos, aprovechado el desconocimiento de los periodistas en materia legal, constitucional o jurisprudencial, trasladan sus teorías del caso, alegatos de apertura o de conclusión, a los medios de comunicación, lógicamente sin ninguna oposición, con discursos amañados o confusos y terminan prácticamente absolviendo mediáticamente a sus poderdantes. Esto si es justicia show.
Estas maliciosas actuaciones tienen un fin obvio y sencillo de entender, venderle a la opinión pública, a través de los medios masivos de comunicación, su falsa verdad y porque no, presionar a los operadores de justicia y especialmente, en casos que los fallos no les sean favorables, iniciar el ya conocido estribillo de repetir que la justicia en Colombia es amañada y persecutora, no sancionadora.
La influencia de medios masivos de comunicación, sobre la conciencia social, es innegable y con la explosión de los medios de comunicación, convertidos en medios de comunicación masivos de alcance prácticamente absoluto, el poder influenciador de los medios de comunicación sobre la conciencia social de los diferentes pueblos en el mundo, es una realidad innegable.
Recordemos que en los tiempos de la formación del tercer Reich alemán, Adolfo Hitler el ministro de propaganda Joseph Goebbels fue el genio de la utilización de la propaganda a través de los medios de comunicación, en aquel entonces fundamentalmente la prensa escrita y radial de difusión masiva lograron el objetivo deseado por el régimen alemán. Goebbels es recordado básicamente por un lema: una mentira dicha mil veces se convierte en una verdad y esa fue precisamente la proclama axiomática con la que el redescubrimiento político de los medios de comunicación ha retomado la definición de medios de comunicación generadores de una realidad paralela que dista de ser la realidad real de la sociedad.
La prensa, radio, y la televisión, los tres principales medios de comunicación todavía importantes de la prensa masiva, influyen en la formación del pensamiento social de la conciencia social.
Esto ha terminado colocando a los medios de comunicación en la posición de ciervos de la política y ya no se encuentran al servicio de la sociedad sino al servicio rentado de la política. Los propietarios se encargan de definir la línea editorial de los medios de comunicación, lo cual está contrapuesto con el sistema democrático, pero es una realidad que estamos viviendo el día de hoy. Somos conscientes de ello como periodistas y entonces ¿tomamos partido para ponerlos al servicio de la sociedad realmente o para ponernos al servicio ramplón y rentado de la política partidaria de turno, O somos unos ingenuos idiotas o nos hacemos los idiotas y bueno seguimos realizando nuestro trabajo, peor aún, dejándonos llevar por la ola, lo cual inclusive termina generando siempre un servicio por culpa, negligente, por descuido, un servicio a la política partidaria
Lo grave de estos análisis, que podemos calificar también, como fundadas denuncias, no son propias de unos pocos países, sino que prácticamente se han generalizado. ¡ Preocupante !. Bienvenidos los medios independientes.