6 de junio de 2026

Intimo abrazo

12 de enero de 2025
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
12 de enero de 2025

Es claro que, en los últimos años, ha ocurrido un deslizamiento hacia la derecha en los países democráticos liberales, cuyas constituciones enfatizan la importancia de las elecciones multipartidistas, pero dejan la puerta abierta a la formación gradual de regímenes unipartidistas.

El concepto de democracia liberal ha sido objeto de intenso debate y surgió a partir de las potencias coloniales europeas y estadounidenses en los siglos XVIII y XIX. Aunque proclamaban valores como el pluralismo, la tolerancia, el estado de derecho y la separación de poderes, sus logros coloniales y el uso del Estado para consolidar el poder de clase en sus sociedades eran claros. En la actualidad, el liberalismo contemporáneo enfrenta dificultades para reconciliarse con la realidad de que los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) constituyen el 74,3% del gasto militar mundial.

Las naciones que adoptan constituciones que fomentan elecciones multipartidistas han observado cómo, en la práctica, se establece lo que se asemeja a un régimen de partido único. Este régimen se disfraza, a veces, con la participación de dos o hasta tres partidos, ocultando que las diferencias entre ellos son cada vez más insignificantes. Además, se ha evidenciado el surgimiento de un nuevo tipo de derecha que no solo se manifiesta a través de elecciones, sino que también ejerce su influencia en los ámbitos cultural, social, ideológico y económico.

Esta nueva derecha no busca necesariamente romper con las normas de la democracia liberal; de hecho, se ha identificado lo que se ha denominado un «íntimo abrazo» entre el liberalismo y la extrema derecha.

Esta idea del «íntimo abrazo» ayuda a entender que no necesariamente existe un conflicto entre el liberalismo y la extrema derecha. De hecho, el liberalismo no actúa como un escudo contra la extrema derecha, ni es un remedio eficaz. Para comprender este fenómeno y el crecimiento actual de la extrema derecha, es importante considerar cuatro elementos teóricos clave.

Según el Instituto Tricontinental de Investigación Social, las políticas de austeridad en países con instituciones electorales liberales han llevado a la eliminación de los planes de bienestar social que sostenían las sensibilidades liberales. La incapacidad del Estado para atender a los sectores más vulnerables ha resultado en una postura de dureza y crueldad hacia ellos.

Sin un compromiso genuino con el bienestar social y los programas de redistribución, el liberalismo se ha desplazado hacia políticas de extrema derecha, que incluyen un incremento en el gasto en sistemas represivos que vigilan a las clases trabajadoras y las fronteras, así como una distribución cada vez más restringida de bienes sociales, frecuentemente condicionada a que los beneficiarios renuncien a sus derechos humanos básicos, como, por ejemplo, la aceptación obligatoria de métodos anticonceptivos. En este contexto, la extrema derecha ha sido más aceptada como una fuerza política debido al cambio de los partidos desde el liberalismo hacia políticas de extrema derecha, lo que ha permitido que esta última se convierta en la fuerza política dominante.

Finalmente, el Instituto Tricontinental de Investigación Social señala que los grupos políticos del liberalismo y la extrema derecha se han aliado a nivel global para disminuir el control de la izquierda sobre las instituciones. No existen diferencias económicas fundamentales entre la extrema derecha y los liberales en términos de clase. En los países imperialistas, hay una notable convergencia en las formas de mantenimiento de la hegemonía estadounidense, el desprecio hacia el Sur Global y un creciente nacionalismo exacerbado, como se observa en el apoyo militar incondicional al genocidio que Israel perpetra contra el pueblo palestino.

Los liberales tienden a utilizar el término «fascismo» para distanciarse de la extrema derecha, pero este uso es más moralista que exacto, ya que ignora la conexión existente entre ambos.