Excelencia en la comunicación
Lo que más hacemos en la vida, es respirar. Y después de respirar, nos comunicamos.
Nos comunicamos para transmitir una idea que inicialmente es particular, pero cuando la volvemos común, nace la comunicación, de allí su nombre.
En la comunicación escrita utilizamos normalmente papel y lápiz, computador, tablet, tableros, carteleras, etc. En la comunicación oral, nos comunicamos con todo: voz, gesto, actitud, expresión corporal, imagen, etc.
De acuerdo con las investigaciones de los psicólogos, el 91% de nuestra comunicación no es verbal, únicamente expresamos con palabras el 9% de nuestras emociones, pero básicamente nuestro mensaje lo transmitimos con movimientos, gestos, expresiones actitudes.
El lenguaje corporal es todo lo que trasmitimos por medio de movimientos, gestos, actitudes. Transmite nuestras emociones y sentimientos; enviamos miles de señales y mensajes a través de nuestro cuerpo, especialmente, las manos. Todo lo anterior sirve para enviar el mensaje que queremos, a nuestros interlocutores y a la vez interpretamos también el mensaje que ellos nos envían, no solamente con lo que escuchamos, sino también con lo que vemos: mirada, gesto, movimientos, actitud, entonación, imagen.
Por eso es muy importante tener en cuenta una lógica relación ente lo que decimos y nuestra actuación, porque si no es así, ya empezamos a dudar del mensaje que nos están enviando o nosotros emitimos un mensaje confuso.
La alegría tiene una connotación lógica en tono, gesto, actitud, movimientos y lo mismo pasa con la tristeza, pero son diferentes y esto nos ayuda a leer la mente de los otros: lo que piensan, lo que esconden, si nos dicen la verdad o nos mienten, qué nos ocultan, que es lo que verdaderamente quieren decir.
En los últimos años, se ha venido hablando de la Comunicación no verbal científica y los estudiosos del tema han sacado conclusiones muy claras y es que cada movimiento corresponde a un mensaje determinado que César Leo Marcus nos resumen con mucha propiedad, con su respectiva interpretación.
Tocarse la cara… A punto de tomar una decisión
Entrelazar los dedos… Muestra más autoridad que el otro
Tocarse la oreja o el oído… Se sientes inseguro frente al otro
Frotarse las manos… Desea terminar la reunión
Rascarse la nariz… No le interesa lo que el otro dice
Golpear ligeramente los dedos… Impaciente
Tomar su cabeza por detrás… Seguro de sí mismo, soberbia
Acomodarse el cabello… Debilidad, inseguridad
Apoyar el cabeza sobre las manos… Aburrido
Manos abiertas sueltas… Sincero
Manos abiertas apoyadas en el cuerpo… Inocente, fácil de manipular
Manos con las palmas hacia arriba… Pide disculpas o perdón por algo
Manos en las caderas… Presta atención y disposición
Manos agarradas en la espalda… Preocupación, impaciencia
Puños cerrados… Enojo, furia, ira
Manos dentro de los bolsillos… Indiferencia y mala educación
Manos fijas o quietas… Represión, miedo
Uñas comidas… Inseguridad y nerviosismo
Brazos cruzados a la altura del pecho… Posición defensiva, se sientes atacado
Manos o dedo en la mejilla… Está evaluando algo
Frotarse un ojo… Duda de las palabras del otro
Tocarse ligeramente la nariz … No le gusta lo que el otro dice.
Hoy quise poner a consideración de los lectores este tema, porque es fundamental en la vida personal, profesional y lo trabajo permanentemente en la academia, tanto con estudiantes, como con profesionales sacando una clara conclusión: todos tenemos una gran capacidad de ser excelentes comunicadores, pero se ha descuidado la práctica y sucede como en cualquier deporte, hay que empezar a entrenar, hasta tanto la comunicación se vuelva natural y espontánea, y el mensaje llegue como nosotros deseamos.