19 de junio de 2026

El espíritu tranquilo ordena el caos extremo

4 de septiembre de 2023
Por Jesús Helí Giraldo Giraldo
Por Jesús Helí Giraldo Giraldo
4 de septiembre de 2023

En el abatimiento y la desesperación surgen estados personales particulares de suprema angustia ante el dolor agudo y el sufrimiento inmenso, la zozobra alarmante se apodera de la situación y el caos se apodera de la personalidad. La desesperanza extrema anuncia que está llegando al límite, el abatimiento destroza a quien padece este estado emocional deplorable. El túnel sin final parece asomarse y el horizonte no deja ver la escapatoria, ansiedad, desesperación y angustia consumen la esperanza, la alegría existe sólo en el recuerdo si es que la angustia de la grave situación permite a la memoria divagar en mejores momentos, la circunstancia toca fondo y la solución se esconde, la visión se apaga ante el final cercano.

Es tan alarmante este comportamiento de angustia extrema que a veces se convierte en la antesala del suicidio como única salida para quien lo padece, sin embargo, si despierta una expectativa de vida el sol sale de nuevo y con él nuevos proyectos a realizar, el amor aparece y llena de colores su esperanza, el afán de morir pasa a segundo plano y la personalidad se hace cargo de su vida personal de manera coherente y armónica. La liberación del desaliento provocado por la angustia mental sufrida en grado mayúsculo puede lograrse con la fuerza de la paz interna, el apoyo interior amplifica el poder externo, instrumento experimentador de los sucesos terrenales, el dolor del cuerpo es inferior a la fortaleza del espíritu. La fuerza del alma inmortal le recuerda en estos difíciles momentos al cuerpo mortal que no está solo y que unido con su mente trabajan en equilibrio con el alma para hallar la salida en armonía, siempre posible para quien cree, mientras el cuerpo viva está regido por el ser superior a través del alma para recuperarle la esperanza a la personalidad que sufre, el rescate aparece en la gracia divina que no abandona al fruto de su creación, está dentro de cada ser humano, aunque a veces olvidemos este privilegio sagrado. No somos sólo cuerpo, con actitud serena y pensamiento claro la razón funciona, así el poder es nuestro no importa el tamaño del problema, para todo existe una solución, hay que mantener la confianza intacta para que la sabiduría funcione y la intuición nos guíe.