El descanso deja fluir las buenas ideas
Personalidades muy fuertes, trabajadoras incansables que suelen olvidar la necesidad de vivir bien por la adicción al trabajo, considerada para ellas como la única y verdadera responsabilidad, representan otro perfil del abatimiento y la desesperación. Sienten gran frustración cuando sus fuerzas se agotan y no responden a su único motivo de vida que consiste en trabajar, trabajar y trabajar. Así como el alcohólico depende del licor, en este caso la personalidad es sumisa del trabajo, al cual se entrega incansablemente.
Perseverantes en grado sumo, no parecen entender el agotamiento que habla de límites, su vigor es tal que no entienden la renuncia como tampoco saben del descanso, algo desconocido en su actitud, acostumbrados siempre a perseverar en sus objetivos, estos sujetos, ignoran las derrotas, sus propios deseos y necesidades sociales y familiares, lo importante, según ellos, es el trabajo constante.
Ante la imposibilidad de enfrentar esta adicción, vivida inconscientemente la mayor parte de su vida, este tipo de personalidad sufre y se desespera cuando la realidad se patentiza y doblega su incansable resistencia. El éxito radica en las buenas ideas no solo en el trabajo agotador e imparable, al contrario, por estar sumidos en la ardua labor y el estrés producido, el cansancio físico y mental cierra las puertas a la relajación y la calma, escenario propio para la creatividad, estado en el cual se generan las mejores iniciativas, productivas y exitosas.
Cuando se aprecia la existencia en su totalidad podemos entender que la vida no radica solo en el trabajo, también incluye el gozo, la felicidad, la sociabilidad y el descanso, la vitalidad se alcanza y se mantiene al ser conscientes de las limitaciones humanas.
El espacio y el tiempo a pesar de su infinitud tienen limites en la vida personal, lo debemos tener en cuenta en el momento de distribuir las propias actividades dentro del núcleo social y de trabajo que nos corresponde vivir, planificar sin dejar por fuera a ninguna de ellas, así se alcanza un desempeño óptimo, la energía se ve restaurada en la misma diversidad de acción manifestada en el trabajo, la recreación y el descanso.