7 de julio de 2026

INVÍAS, ¡ojo con Dosquebradas!

25 de febrero de 2023
Por Álvaro Rodríguez Hernández
Por Álvaro Rodríguez Hernández
25 de febrero de 2023

Muchas son los proyectos viales que por diversos órdenes en el corredor o nueva conexión vial, se proyecta Pereira – Dosquebradas (vía nacional) y que sí quedó en el Plan de Desarrollo.

Hoy pasan 60 mil vehículos por el viaducto y por el puente Mosquera, 39 mil más, tráfico promedio -diario.

Amén, como agregado nefasto, no sé cuántos puentes y la magnitud de los daños originados por el incremento de las lluvias en Risaralda. Ni las comunidades afectadas. Sería bueno tener un consolidado sobre el particular.

INVÍAS, no sé cuándo, ni las inversiones hechas en el mantenimiento en el tramo de la Simón Bolívar.

El gobierno, por intermedio del alcalde Diego Ramos, recargado de tigre, y el Concejo de Dosquebradas, ha lanzado un llamado de alerta sobre el puente que existe en el sector de Mercamas, cancha del barrio La Pradera (quebrada La Víbora)   y que causa sobre la vía principal, la Simón Bolívar, peligrosas inundaciones.  Afectando el normal tráfico Pereira – Dosquebradas – Santa Rosa.

Lógico, que a ello se suma una incultura ciudadana de arrojar más de 15 mil toneladas de inservibles o residuos sólidos botados de manera desgraciada sobre las 32 quebradas que “ahogan” su normal transcurrir.

Pasan por su cauce: salas completas, neveras, colchones y otros artefactos que producen represamientos, deteriorando el monólogo río y miedo. Lo más grave: que a pocas horas de inaugurado, inescrupulosos y ladrones sueltos, empiecen a desmantelar lo construido.

Ello ha afectado el vetusto puente y lo seguirá afectando si no hay concientización, sobre la infraestructura nuestra como bien o interés colectivo.

El llamado es de revisión, por conocer qué tanto la obra se ha afectado y qué hacer en el puente construido hace ya lejanos años.

El alcalde Ramos, es claro que son 19 obras que se entregaron a la comunidad, en un plan sin precedentes de mitigación de riesgo, en un esfuerzo institucional y comunitario con las Veedurías establecidas. Claro que se requiere más dinero y mayores acciones, en una ciudad que tiene censados a partir de hoy 131 puntos críticos, que son sinónimo de destrucción y muerte.

Anunció de paso, nuevos proyectos en ese sentido que es entendible.

La historia se repite. Falta que la ciudadanía se comporte. El río mata, pero peor la tormenta desatada. ¡No seamos mugres con Dosquebradas!

Falta el esfuerzo ciudadano. La resiliencia no es permanente, ni estratégica. La narrativa no es el escenario para jugar roles de conflicto.