2 de octubre de 2022
Directores
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez
Ximena Giraldo Quintero

Descachadas idiomáticas

14 de agosto de 2022
Por Jairo Cala Otero
Por Jairo Cala Otero
14 de agosto de 2022

1.- «Fiestas sin tanto complique». Del periódico El Espectador. El uso indiscriminado de la palabra complique es un error común en el habla y la escritura de los colombianos, pero no significa que sea aceptado idiomáticamente. Complique no es un problema o enredo, como se cree; es la conjugación del verbo complicar, en primera, segunda y tercera personas del modo subjuntivo; también en el modo imperativo. En el caso de la cita se escribe y se dice: «Fiestas sin tanta complicación». Así también se usa el idioma castellano: sin complicación.

2.- «’Ya no me atrevo a decir de este agua no beberé’: Vargas Llosa». Publicada por la Agencia EFE (española). Aunque nadie es infalible, difícilmente podrá adjudicársele este error al escritor peruano Mario Vargas Llosa; todo apunta a que un redactor de la agencia noticiosa española metió las de caminar; en vez del adjetivo demostrativo esta, escribió el también demostrativo este. Agua, por ser palabra de género femenino, lleva antecedido el adjetivo esta, que concuerda en el mismo género con tal sustantivo (agua). Entonces: «’Ya no me atrevo a decir de esta agua no beberé’: Vargas Llosa».

3.- «En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron». (Marcos 6:53-56). Esta cita no contiene ningún error gramatical, pero la traigo a colación porque algunas personas podrían creer que el verbo atracar está mal empleado. Atracar no es únicamente despojar a alguien de sus pertenencias (como lo hacen a diario los delincuentes en muchas partes del planeta); es también llegar a un puerto después de navegar. La cita bíblica de san Marcos añade enseguida: «Apenas desembarcaron, lo reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba».

4.- «Una vez más, una persona resultó muerta en medio de un hecho de intolerancia, registrado la noche del domingo en el barrio El Callejón». Expresión en una noticia del diario La Opinión (Cúcuta). Uno: según este «principio» noticioso, tal persona murió dos veces. ¡Mucho más que para Ripley! Obviamente, apenas ¡se muere una vez! Dos: muchos periodistas cambiaron la semántica. Ahora llaman intolerancia a todo hecho violento, o en el que se protagonice una dosis de agresividad. Esos eufemismos son inútiles, pues disfrazan la cruda realidad de algunos humanos que llevan violencia en sus corazones. Tres: detrás del sustantivo intolerancia no es necesaria la coma. Corrección: «Otra persona resultó muerta en medio de una riña registrada el domingo, en el barrio El Callejón».

4.- «Pelearon en la calle y frente a sus hijos». De Noticias Caracol Televisión. La conjunción copulativa ye (y) no tiene ningún papel en esta oración. Toda conjunción enlaza dos oraciones simples, pero aquí hay una única oración, por consiguiente: «Pelearon en la calle frente a sus hijos».

5.- «Sujetos armados ingresaron a una ferretería y la asaltaron». Título del periódico Vanguardia, de Bucaramanga. Providencialmente, el redactor de la noticia no comenzó su ‘ingenioso’ relato desde que los bandidos salieron de sus casas; si así hubiese sido, el título habría sido «kilométrico». La virtud de los titulares de prensa radica en su sustancia, brevedad y precisión. Para asaltar cualquier establecimiento, los bandidos necesariamente tienen que ingresar en él. Luego se pudo resumir así: «Delincuentes armados asaltaron una ferretería»; «Sin disparos fue asaltada una ferretería», entre otras posibles opciones.

6.- «Nuestros lectores son primero, estamos en proceso de mejora continúa». Este aviso se leía en la sección ‘Servicio al lector’, del periódico La Patria (Manizales), en su página de Internet. Buena intención, ojalá en todos los periódicos se propusieran hacer lo mismo, pero deben pasar del propósito a su materialización; porque si la mejora es como la del periódico de Manizales, el asunto suena a anuncio de politiquero. Una tilde mal puesta dañó esa buena intención. Continúa es un asunto, y continua, otro. Entonces: «Nuestros lectores son primero, estamos en proceso de mejora continua». Sin tilde.

7.- «Diego Arley Peñalosa Escalante, alias Perico, ayudado por Jefferson Edgardo Rosales Rincón, se lanzaron a hurtar al menos 3 millones de pesos de una mujer». El plural no es válido en esta oración de una noticia en el periódico La Opinión, de Cúcuta. Según se describía, la acción fue ejecutada por Diego Arley Peñalosa, que contó con la ayuda de su compinche Jefferson Rosales. El plural valdría si llevase la conjunción copulativa ye (y): Diego Peñalosa y Jefferson Edgardo Rosales se lanzaron…». Entonces debió ser: «Diego Arley Peñalosa Escalante, “alias Perico”, ayudado por Jefferson Edgardo Rosales Rincón, se lanzó a hurtar 3 millones de pesos a una mujer».

8.- «Falcao García sufrió golpe en la cabeza y se fracturó los huesos faciales». Este título del diario Vanguardia es confuso; da la sensación de que, además del golpe en la cabeza, el jugador se infligió a sí mismo fracturas en los huesos de la cara. La conjunción ye (y) hace que la oración tome ese rumbo. Se pudo evitar el enredo así: «Falcao García sufrió golpe en la cabeza y fracturas en los huesos faciales».

9.- «Las autoridades están en la obligación de tramitar la demanda cuando una mujer pone una denuncia». De un capítulo del programa Tu Voz Estéreo, de Caracol Televisión. Estaba despistado el libretista de ese programa juvenil, pues un asunto es una demanda, otro asunto es una denuncia. Con esa oración, que uno de los actores pronunció, se armó un galimatías jurídico. Veamos: demanda es «una petición que el litigante que inicia un proceso formula y justifica en el juicio». Denuncia es una notificación «a una autoridad competente sobre la comisión de un delito o de una falta». ¡Dos situaciones contrapuestas! Corrección: «Las autoridades están en la obligación de tramitar la denuncia cuando una mujer la interpone». Eso era lo que se ventilaba en el programa televisado: un delito de acoso sexual. No cabía demanda alguna, solamente una denuncia.

10.- «Empiece a ganar con un regalo GRATIS de $5». De la plataforma de Internet Current Rewards. ¡Maravilloso, un regalo gratis! Una redundancia tan visible como esta no lo fue, sin embargo, para quien redacta las promociones de ese sitio virtual. Si a uno le toca pagar por un regalo que alguien le hace, no solo será insólito e inusual, sino un descaro del oferente; ¡no es regalo, es una venta! ¡Todos los regalos son y deben ser gratis! Si se nos cobra algo (aunque sea una suma irrisoria), deja de ser gratis. Además, mezclar minúsculas con mayúsculas es desaconsejable. Corrección: «Empiece a ganar $5». También: «Empiece a ganar con un regalo de $5».

11.- «El presidente Iván Duque participó este sábado de un consejo de seguridad en Popayán…». De la agencia de noticias Colprensa. Antes que nada, en Colombia se reconoce a un único presidente (bueno, las suspicacias de muchos insinuaban que había dos: uno en la sombra ─ ¡qué terror producen las sombras! ─ y otro en la luz, aunque sin mucha luz). Por lo tanto, la puntuación es clara en eso para subrayar la legitimidad del elegido. En esta oración se indica que Iván Duque era uno de los mandatarios, porque faltaron las indelegables comas antes de su nombre y después de su apellido. Dos: cuando uno toma parte, o está presente, en alguna actividad, no participa de, sino que participa en… Entonces: «El presidente, Iván Duque, participó este sábado en un consejo de seguridad en Popayán…». 

12.- «Asustadas quedaron dos mujeres, empleadas de una ferretería, en Barrancabermeja, tras ser víctimas de un hurto en la empresa que laboran». De una noticia en Vanguardia. Creen algunos redactores que una preposición no puede repetirse en una oración, en este caso la preposición en, que hizo falta en la última oración. Dos, hurtar es apoderarse de algún bien, sin usar armas y sin causar daños. Sin embargo, la noticia informaba que, para perpetrar el asalto, los dos bandidos ingresaron armados en la ferretería. Entonces, fue un atraco o asalto, no un simple hurto. Corrección: «Asustadas quedaron dos mujeres, empleadas de una ferretería en Barrancabermeja, tras ser víctimas de un asalto en la empresa para la que laboran/trabajan».