10 de agosto de 2022
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Recomponer de Gobiernos

2 de julio de 2022
Por Álvaro Rodríguez Hernández
Por Álvaro Rodríguez Hernández
2 de julio de 2022

Ya entraron en las fases finales de sus gobiernos, muchos con superávit y otros con déficit, los mandatarios municipales y del Risaralda.

Hay fusibles por quemar. Funcionarios que deben dar un paso al costado porque su esfuerzo, les pasó factura de la mano de señalamientos de administraciones en suspenso.

No hay lugares a excusas enterradas. A imágenes que se incrustan en soterrados esfuerzos que no alcanzan respuestas oportunas. Más pragmatismo y la necesidad que coincida el tiempo real con las promesas postergadas para que no den paso a mayores estallidos.

Se hace urgente mayor acción para cumplir los programas de gobierno inscritos, los planes de desarrollo y mayor realismo para que el liderazgo siga vigente.

Lo que se ve hoy no puede ser el poder de matices o de mandatos sin respuesta en lo local. Sin contrapesos reales.

Tampoco, podrán escudarse en resultados electorales a la presidencia para dejar brechas o cuentas de cobro, con comunidades asfixiadas y sometidas a nulos presupuestos.

¿Se han pauperizados nuestros municipios? ¿Su gente, la ciudadanía, avala el laberinto de las dificultades que crecen con mayores expectativas sin romper sus angustias? ¿Han incumplido o jugado con la popularidad?

No pueden ser la suma de mayores frustraciones o el catálogo que reclama acción. Basta.

Hay alcaldes que siguen en nebulosos mandos. Que no tocan sus presupuestos por pensar en el cortoplacismo o en alargar de manera irresponsable soluciones.

Desde lugares diversos, se oyen varios Risaralda desde el corazón de sus municipios o desde los centros de poder.

Gobiernos sin lógicas y centrados en escurridizos concejos que son apéndice, muchos de ellos, de la corruptela y de malos gobiernos con rótulo extraviados.

Se hace evidente, que tanto concejos como la Asamblea coloquen una agenda cierta para que se revise los puntos oscuros de sus agendas. Que las inversiones no sean un indescifrable poder que carcomen el esfuerzo o la supervivencia de las comunidades o que acrecienten el malestar de una sociedad civil agotada por promesas o incumplimientos repetidos.

Es imperioso, que de una vez por todas, quienes no estén sintonizados con el trabajo de una comunidad emergente, que requiere de respuestas, no siga el desgaste de mandatos sin cierre y en un ostracismo peligroso.

Urge mayor presencia de muchos alcaldes locales. Mayor compromiso y responsabilidad con el gobierno. Que desde lo departamental, el ajuste del gobierno permita seguir indicadores elevados a políticas públicas, al palpitar de sus necesidades y a señales de planeación de un proceso inscrito como un mensaje de respuesta ciudadana, fruto de creencia en sus gobiernos. Es necesario recomponer gobiernos. Lo otro es ir al vacío.

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