Las emociones y las contiendas políticas
Como humanos, la mayoría de nuestras decisiones no son ni estratégicas ni tácticas sino emocionales y reactivas. Eso no implica que son deficientes per se. Lo que más impacta la calidad de nuestras decisiones es si son basadas en información verídica o no. El gran problema es que menos y menos disfrutamos de información fiable y responsable, ni en los medios de comunicación formales, ni en los medios informales, ni en los medios de búsqueda en el Internet y, quizás, menos confiables que todos, estando tan polarizados son las opiniones que compartimos personalmente.
Lo anterior se basa, no necesariamente en malevolencia, sino en la realidad que nuestras disposiciones y predisposiciones impactan nuestras interpretaciones, sean del vecino sin trabajo o de los líderes de las grandes multinacionales encargadas con la colección y distribución de información. Pero desafortunadamente, también existe la manipulación de información para lograr resultados específicos utilizando algoritmos que recogen información específica sobre cada uno de nosotros y luego diseñan e implementan la mejor manera de manipularnos, sea con respecto a nuestras compras o nuestras decisiones políticas. Resistir esa manipulación requiere que seamos inteligentes y diligentes, verificando la información que nos llega, pero pocos tenemos la educación, el tiempo o la dedicación para lograr eso. Entonces nuestra única alternativa es buscar fuentes de información en los cuales, por alguna razón u otra, confiamos.
En mi caso personal, como escritor, académico y analista político, cada mañana leo noticias de diversas partes del mundo usando fuentes con opiniones contrarias y fuentes de noticias alternativas en la cual confió. Luego, filtro la información que he recogido en base de mis percepciones con respecto a las predisposiciones políticas e ideológicas de dichas fuentes. El resultado, claro, es infectado por mis propias predisposiciones políticas e ideológicas, pero esas deficiencias se las confieso a mis lectores, estudiantes y clientes.
Lo anterior es importante entender con respecto a su impacto en las elecciones que nos enfrentan el 19 de junio aquí en Colombia. El pueblo ya ha indicado que prefiere el cambio. Las políticas de los dos contendientes en muchos aspectos son parecidas. Entonces, ¿cómo escoger entre ellos dada la lluvia de calumnias, distorsiones y mentiras que los acobijan? Pues necesitamos investigar quienes han sido los candidatos en el pasado ya que las promesas de sus campañas, a lo mejor son aspiraciones y a lo peor engaños. Y también, quiénes son ahora. Todos cambiamos y, en esta instancia, más importa es quienes son que quienes han sido.
Sobre el candidato Gustavo Petro la información disponible sobra y opiniones se han cristalizado en su favor y en su contra. Pero con respecto al candidato Rudolfo Hernandez Suares, la información parece ser escasa y de poca confianza. Además, él ha rechazado la participación tradicional en debates presidenciales. No obstante, en Wikipedia, hay un artículo más o menos objetivo sobre el Ingeniero Suarez, y se recomienda revisarlo antes de llegar a una decisión. El artículo se encuentra por Internet en https://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Hern%C3%A1ndez_Su%C3%A1rez#Alcalde_de_Bucaramanga.
Nuestro reto, nuestra responsabilidad cívica, recae en informarnos en forma adecuada sobre quiénes son los candidatos restantes en la contienda electoral y, descartando en cuanto podemos aspectos de campaña negra, cumplir con nuestro deber cívico de votar para el candidato quien nos ofrece la mayor posibilidad de lograr un gobierno sano, justo, eficiente y creativo, donde se minimiza la corrupción y se maximiza la posibilidad de una sociedad disfrutando de la paz, la equidad, la justicia, el respeto por las leyes y la constitución, y el respeto mutuo entre todos nosotros. En esa manera, nuestras emociones podrían ser un instrumento evaluativo eficiente en vez que un impedimento en el logro de decisiones eficientes.
Ese es el reto que nos enfrenta y como lo manejamos determinara nuestro futuro y el futuro de los que más amamos. Algo sobre cual pensar en estos últimos días antes de esta elección tan importante.
© Guillermo Calvo Mahé; Manizales, 2022; todos derechos reservados. Permiso para compartir con atribución.
Guillermo Calvo Mahé es escritor, comentarista y analista político, y, académico residente en la República de Colombia. Aspira ser poeta y a veces se lo cree. Hasta el 2017 coordinaba los programas de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Manizales. Tiene títulos académicos en ciencias políticas, derecho, estudios jurídicos internacionales y estudios de lingüística y traducción. Puede ser contactado en [email protected] y gran parte de su escritura está disponible a través de su blog en https://guillermocalvo.com/.