7 de julio de 2026

El voto del odio

18 de junio de 2022
Por Álvaro Rodríguez Hernández
Por Álvaro Rodríguez Hernández
18 de junio de 2022

El voto del odio y de la incertidumbre. En el voto del desespero y el miedo que como lastre cargan en una procesión histórica: igual voto castigo.

Colombia seguirá con el freno de mano y un modelo que lo ancla desde hacen muchos años. Sin pensar quien es el mejor sino el menos malo.

Votar en contra de.

Volverá el voto rural, el confesional, el silencioso. El apegado a un país que sigue postrado. Sumiso. Poroso.

Los partidos políticos siguen creciendo y reproduciéndose. No mueren: estallan, para tener otra piel. Otro nombre con intérpretes de una historia donde lo normal es mutar para caer. Sin paracaídas abierto. De sopetón. Donde los candidatos se los encuentran en ese divagar perenne por muchos laberintos. Impensadamente, entre las bagatelas del poder. Como si nada y con una masa amorfa perdida entre multitudes que no son suyas.

Esta vez volverá a ocurrir lo mismo, no nos hagamos muchas ilusiones. En todos lados. Gavillas refinadas y en el parapeto.

Por eso, muchos dejaron en libertad. Por eso, en muchos partidos prefirieron pasar de agache para seguir cobrando por ventanilla o con cupos indicativos. Por eso muchos se seguirán preguntando – a todas – dónde están los congresistas recién elegidos y de qué tribu hacen parte guardados en las cabinas de tripulaciones que no son las de ellos sino de pilotos que no reconocen, muchos de ellos.

La historia reciente ha sido rica en modelos políticos de corto alcance: CR, la U, el propio CD, que debe someterse a una intensa cirugía para que los reconozcan en otros estadios extremos del partidismo.

Los partidos son menos: bazares de ideologías sin fórmulas mágicas. Con liderazgos personales brotados hacia la diáspora electoral. Fruto de una ecología electoral dispersa, donde la gran mayoría camina sin un respaldo de ideales.

Mientras ello ocurre, otros movimientos como el POLO y el MOIR, representarán menos en el espectro nacional. En el radar en el que poco contarán hacia el presente.

Veo el surgir de movimientos de extrema derecha. Por otro lado, el de una izquierda aguda y de un puñado de grupos alternativos deambulando. Volver a echarle mano a congresistas avezados en el acomodo y sumar montonera para sobrevivir por 4 años. Reproducirse. Comprar franquicia.

Colombia espera un compás que la catapulte. Por eso hacemos fuerza por una Colombia mejor, pero ante todo, por su institucionalidad.

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