Constreñimiento y amenazas
or: Clara Inés Chaves R
La sociedad colombiana ha perdido no solo los valores sino el respeto por el otro y por sus ideas y también por el ordenamiento jurídico.
En esta campaña electoral, además de estrategias poco éticas y ruines, han tenido lugar la violencia entre las personas, que ya nadie puede mencionar cual es el candidato o partido de su preferencia so pena de que lo insulten, y de ser sujeto de amenazas de toda índole.
A las personas se les han olvidado reflexionar, pensar, tener un espíritu crítico y analítico, eso sin mencionar que hay una gran mayoría de colombianos que no leen para comprobar si lo que dicen las redes sociales son noticias falsas o no, y para conocer las mejores propuestas de cada candidato.
Es tanta la jartera que generan la mayoría de los políticos que no importa vender el país al mejor postor y votar por candidatos que al parecer se identifican con el pueblo por su discurso simplista, vulgar y violento, pero que pueden conducirnos al abismo, al caos y hasta la anarquía y la guerra civil.
Parece que nuestra historia no ha servido para que entendamos que no podernos odiarnos por una ideología política ni matarnos por el color político. Antes vivimos una guerra partidista entre liberales y conservadores y ahora nos odiamos porque la persona es de centro, o de izquierda o de extrema derecha. Le seguimos el juego a los políticos mal intencionados que buscan ganancias en medio de la división de la sociedad para sus propios beneficios.
Es escalofriante la noticia que salió en la revista Semana de fecha 17 de junio titulada“Quien haya votado por Petro se va de mi empresa”: médico de la Clínica de la Obesidad en Bogotá”.
Señala la noticia que el médico Gabriel Cubillos, director de la Clínica de Obesidad y Envejecimiento, en Bogotá, como protagonista, lanzando una serie de improperios no solo en contra del candidato, sino también de sus seguidores del pacto Histórico amenazando a sus empleados de despedirlos de su clínica si votan por Gustavo Petro, y ha dicho que usará un polígrafo para identificar a todos los petristas en su empresa.
El país no puede seguir sufriendo la violencia ni esta clase de conductas, las que no solo violentan la constitución y el código laboral, sino que atentan contra el Estado de Derecho y los derechos fundamentales de los colombianos.
Es curioso que este tipo de conductas al parecer según las noticias que se leen y se escuchan por los distintos medios de comunicación provengan de los sectores que odian al candidato Petro y no de los petristas, pues hasta ahora no se ha conocido que un empresario petrista haya amenazado a sus empleados con despedirlos si votan por el ingeniero Hernández.
Estamos con ello matando el verdadero sentido de la democracia que es votar de manera libre y a conciencia por el candidato de nuestra preferencia.
Los colombianos no pueden seguir viviendo del miedo y aceptando que se viole nuestro ordenamiento jurídico y nuestros derechos. Esta clase de amenazas son delitos punibles según nuestras leyes; y es el momento con mayor razón que tenemos que votar por un cambio y acabar con esta clase de situaciones que son las que tienen al país en el caos y en la violencia.
Las armas del constreñimiento, la violencia, la mentira, el miedo, el engaño y la muerte deben deponerse en aras de la reconciliación y la paz. Las verdaderas luchas se dan a través de las ideas y del voto.
Lo triste es que no aprendemos de nuestra historia violenta. Es debido a la exclusión, a la castración de las ideas, a la injusticia social, a esa misma clase de conductas que están utilizando algunos empresarios del miedo y el constreñimiento que hemos tenido la tradición del terror en nuestro país. ¿Cómo puede existir una democracia sin libertad?
Es lamentable que entre los seguidores del candidato Hernández no haya coherencia entre lo que se dice y se hace. Dicen luchar contra la corrupción, pero estas situaciones como el constreñimiento y el miedo son símbolo de corrupción. ¿En que están entonces? ¿Cuál es el cambio que dicen?
Exdiplomática y escritora