19 de junio de 2026

El miedo es la emoción más peligrosa

9 de mayo de 2022
Por Jesús Helí Giraldo Giraldo
Por Jesús Helí Giraldo Giraldo
9 de mayo de 2022

El miedo destruye, representa el más grande enemigo, riesgo inminente,tormento paralizante, hace sufrir, amarga y enturbia la existencia. Lo consideramos invencible a pesar de ser nosotros sus propios  forjadores, lo mantenemos, le damos asiento y vida, cada momento lo abonamos y su crecimiento estimulamos.

Los miedosos no son más que víctimas de una imaginación equivocada, olvidando que son dueños de ella. Educándola alejan los temores, más del noventa por ciento de éstos carecen de fundamento, mirándolos cara a cara, seguros de vencerlos, reconociéndolos conscientemente, los superamos sin dificultad.

Si mantenemos la serenidad y la armonía, no involucrándonos en elmotivo del temor, haciendo las veces de espectadores, podemos asumir actitudes voluntarias y evitar que salga a flote la emoción.

No permitamos que la mente sea dominada por el miedo, afirmemos positivamente que lo venceremos, demos paso al pensamiento sereno, proyectemos el suceso y su resultado, imaginándolo resuelto en forma favorable.

Los miedos se desvanecen al hacerles frente, la confianza es grande y poderosa, siempre triunfa, unida a la seguridad ofrece cultivo constante de ideas productivas, originando acciones positivas de la más brillante creatividad.

Los temores decretan órdenes y promueven la confusión y el caos con respuestas desconcertantes, inconscientes e imprevistas. El pensamiento habitual en preocupaciones consume nuestra fuerza al girar alrededor de los temores y la debilidad. Damos la espalda y desistimos de cualquier iniciativa, dejando pasar la oportunidad. Reflejando un
final feliz y consciente abrimos la puerta a la victoria, concentrados en la solución, afirmamos: “voy a vencer el miedo, lo estoy dominando”, hasta gritar alegremente: «lo vencí».

Lo anterior es particularmente útil en los momentos previos a la presentación de un examen o al someternos a una prueba cualquiera, una entrevista especial o al hablar en público, es común que el miedo ahuyente las palabras o tergiverse las ideas.

La sicología llama «amnesia pasiva» al extraño fenómeno que hace olvidar todo, al estudiante, durante el examen, a pesar de haberse preparado bien, pasado éste vuelve a recordar y se da cuenta que sabíaperfectamente las respuestas.

Llenarse de confianza, antes de subir a un escenario, apoyado en una severa preparación, hablar ante el espejo diciéndole al público, imaginario, que le encanta hablarle y lo hace demasiado bien, sugestiona positivamente y logra que de veras le guste dirigirse   a él y tenga éxito. Ubicarse más allá del cuestionario, respondido positivamente, celebrando la victoria, es la mejor forma de abrir camino a la sabiduría del subconsciente, exigente al máximo de serenidad y paz emocional para poder brotar.

Quien sea muy religioso puede apoyarse en su fe, ésta sugestiona al subconsciente, «si Dios está conmigo, ¿quién contra mí?».

Esta actitud es un buen antídoto frente al temor y produce resultados maravillosos, mirando en forma retrospectiva comprobamos, con risa, cómo se desvanecen las sombras del pasado.

Aunque existen muchas clases y un elevado número de razones, el temor no deja de ser uno solo, un estado mental. Anticipar la angustia por la desaparición del objeto o la persona amada desarrolla un excesivo apego y protección desmedida, ocasionando actitudes emocionales absorbentes y negativas que impiden procesos claros al obstruir la inteligencia, alejando lo que pretende controlar.

Recibimos orientación sobre el asunto en que más nos concentramos, fijándonos en la pérdida nos especializamos en ahuyentar lo que atado quisiéramos tener; sucede lo contrario al concentrarnos en el verdadero amor, procurándole felicidad.

El subconsciente está en contacto con el poder infinito que todo lo puede, allí nos llevan las afirmaciones diarias, si la sugestión nos domina asegurémonos que ésta sea positiva.

La confianza acude en medio de la tranquilidad y el estado de reposo, encontrando orientación para transitar tranquilos y armoniosos tras labúsqueda diaria a la cual la vida nos somete.

Visualizando el resultado feliz, con la mente fija en nuestra aspiración, olvidamos el problema y abordamos la senda de la solución.

La inteligencia subjetiva acude, cual robot programado, respondiendo en forma recíproca a la confianza depositada.

JHGG
Bogotá, mayo 09 de 2022