¡Con la caja de cambios!
No veo como Gustavo Petro, pueda perder la primera vuelta presidencial.
Veo sí, una supremacía en el entramado electoral creciente de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, con Rodolfo Hernández. Fenómeno electoral, del último mes prendido en la contienda. Al que “agarraron” pero terminaron convirtiéndolo en víctima.
Cederá el espacio Federico Gutiérrez, con el entramado, la urdimbre electoral arrolladora, la aplanadora en términos electorales comparándola con la de Germán Vargas, ¿en la pasada contienda?
Tiene la mayoría de los partidos- si se me permite la expresión de la oficialidad política – 3 expresidentes, que en mi concepto, hicieron colapsar por “más de lo mismo”, el entramado uribista que en el fondo reflejan. Eso afectó mucho el grado de confianza hacia Gutiérrez. La gente se cansó de politiquería y corrupción. A ello, súmele, la imagen desfavorable que sigue registrando el Presidente Duque.
También, que pocos congresistas, diputados, se “guardaron” para hacerle campaña. La de ellos una vez con credencial en el bolsillo.
Al final ese electorado que revolcó los extremos, a los dos le ha quitado y arrastró al centro, terminó prendiéndose de “yo le creo al viejo”. Y, otra más, con su estilo irreverente, sin freno, tipo Bolsonaro, el Trump tropical nuestro, “la verdad se vende sola”. ¿Alguien me explica por qué una masa de jóvenes se corrió para donde “el viejito grosero”?
Al final, terminó en la fácil: no asistiendo a debates para no caer en yerros superiores o para que con geografía, le dijeran dónde quedan algunas capitales… pero por fuera le hacían la campaña que despertó como el volcán que nadie imaginó.
Ahora, a esperar resultados: Petro encaramado (no perdió una sola encuesta y ajusta la tercera campaña presidencial con los focos encendidos) Rodolfo recortándole ventaja a Federico y al propio Gustavo.
Falta ver si Federico Gutiérrez, logró sobreponer los malos momentos de los malos últimos días, donde no creció
Ojo con Rodolfo Hernández, que puede dar el garrotazo en urnas. Dejaría mal parado al combo de los expresidentes y sería una bofetada – como las que gusta dar el santandereano – a la institucionalidad banderiza.
La caja de cambios del vehículo electoral, está en marcha y cerca de la meta. Rodolfo es el copiloto y Federico, tiene las llaves. En la grilla de partida.