El defecto se corrige con virtud
La inteligencia emocional plantea que somos personalidades sujetas a defectos y emociones, para hablar de este concepto me apoyo en el Dr. Bach quien insiste en que lo importante no es descubrir enfermedades ni hablar de ellas, lo fundamental es alcanzar la armonía personal y con ella la paz, la salud y el bienestar, es decir enfocarse en la persona que sufre.
Se puede generalizar el significado de salud como el equilibrio entre la personalidad y el alma, no olvidemos que la personalidad está constituida por el cuerpo y la mente, del equilibrio surge la armonía, fuente de salud, no solo humana, es posible asimilar el concepto al estado del cuerpo social o de la empresa. Estamos expuestos a los defectos que para el Dr. Bach son las verdaderas enfermedades: odio, orgullo, crueldad, egoísmo, inestabilidad, ignorancia y codicia.
Todo en el universo se compone de dos polos, el positivo y el negativo, al defecto le corresponde el polo negativo, no debemos concentrarme en él y producir más de lo mismo, enfocarnos en lo contrario, la virtud, y producirla en nosotros, es la mejor forma de potenciar el polo positivo.
El odio es la negación de la ley de la creación, nosotros somos fruto del amor, primero el amor que permitió que un único espermatozoide entre millones fecundara un óvulo y diera origen a la vida personal y, segundo, el amor de la madre que nos refugió en su vientre, el cual constituyó nuestro hábitat y refugio en su líquido amniótico en la vida intrauterina, al ofrecernos su temperatura y alimento, entonces, el odio es la negación del principio universal generador de vida, seamos conscientes de ello, practiquemos la no ofensividad y el perdón, actuando con amor desalojamos el odio, amando al prójimo como a nosotros mismos y tratando a los demás como quisiéramos ser tratados.
El orgullo es la arrogante rigidez de la mente, creer que uno a nivel individual es lo máximo, no admitir que el prójimo también puede sentir lo mismo, la divinidad interna no es solamente del individuo orgulloso, ella está en todos nosotros, el vanidoso orgullo hace creer que sólo a él corresponde, practiquemos la humildad para contrarrestar este defecto. La crueldad es la negación de la unidad, y ¿qué es la unidad? La unión de los dos polos, todo es uno enmarcado en positivo y negativo, para concebir la luz es indispensable admitir la sombra, nosotros somos un árbol llamado humanidad, cualquier daño que hagamos a una de sus partes lo hacemos al todo, el daño que sufran sus raíces, sus hojas, sus nervaduras, su tallo, sus flores, la fracción más diminuta lo hacemos al todo, se transmite el detrimento a la humanidad total al afectar a uno de sus integrantes, esto lo equilibramos con la compasión que consiste en situarnos en la posición del otro, ayudar a los demás a superar el sufrimiento y entender que no debemos hacerle mal a nadie ni a nosotros mismos.
El egoísmo es la negación como lo son todos los defectos, en este caso del deber que tenemos para con nuestros semejantes, todos los seres humanos, esto se equilibra con el servicio permanente a los demás, debemos proteger a quienes nos rodean y actuar en beneficio de la sociedad.
JHGG
Bogotá, diciembre 17 de 2021