17 de septiembre de 2021
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Respuesta santanderista por atentado

28 de julio de 2021
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
28 de julio de 2021
General Francisco de Paula Santander

Sobre mi artículo anterior en esta columna, relacionada con el atentado contra la historia en Manizales. al tumbarse la estatua del General Francisco de Paula Santander durante las marchas callejeras del pasado veinte de julio, hubo opiniones encontradas. A favor y en contra, claro está.

Entre las primeras, sin duda la de mayor interés fue la que recibí de José Asunción Suárez Niño, descendiente del prócer y, como tal, directivo de la Sociedad Santanderista de Colombia. A continuación, el texto del mensaje.

Carta con dolor de patria

Apreciado Jorge Emilio:

Agradezco la valerosa y contundente columna que has escrito relacionada con el derribamiento de la estatua del arquitecto civil de la nación colombiana, mi ilustre antepasado General Francisco de Paula Santander.

José Asunción Suárez Niño

He sentido un inmenso dolor de patria al enterarme de lo acaecido en Manizales, ciudad que, al igual que para ti, es mi segunda patria chica; allá realicé mis primeros estudios en el Instituto Universitario, cuna de grandes intelectuales caldenses que han sido honra y prez de la historia regional y nacional. Tengo vívido el recuerdo de la esfinge del Hombre de las leyes cuando caminaba hacia mis salones de clase y he de decirte que esa fue la primera imagen que tuve del más grande de los granadinos, llevado de la mano por mi orgulloso padre, quien me condujo hasta ella. Allí, frente a la imagen de prócer, comenzó mi afición por la historia.

De nuevo gracias, querido Jorge Emilio. Ojalá en el inmediato futuro podamos reconstruir los daños causados por esta caterva de iconoclastas que no saben diferenciar la verdadera historia de la nacionalidad colombiana y los actos vandálicos que nublan el cielo de Colombia, quienes, guiados por su ignorancia extrema, confunden los principios básicos de la protesta social, enmarcada en nuestra carta magna, y los grandes hombres que hicieron de la Nueva Granada una nación libre y soberana, basada en los principios de igualdad, libertad y fraternidad, sin respeto por aquellos que construyeron el edificio nacional, ladrillo tras ladrillo.

Renuevo mi sentimiento de agradecimiento, alta consideración y aprecio,

José Asunción Suárez Niño

Secretario General Academia Santanderista de Colombia

Notas de protesta

No faltaron, sin embargo, las opiniones en contra de mi escrito y, por ende, a favor del atentado a la indefensa estatua. “Falso eso no fue en Manizales dejen de inventar m13rd4”, comentó alguien en mi muro de Facebook, sin estar inscrito en la lista de amigos (vaya uno a saber cómo entró).

Es fácil, sin embargo, identificar de quien se trata, especialmente por la redacción, la puntuación y la ortografía del mensaje, pero especialmente por la última palabra que él, su ilustrado autor, corrigió de inmediato para no dejar dudas al respecto, reemplazando los números por las letras respectivas.

“Esto huele mal”, fue lo único que me atreví a decir, con respeto.

¡No se afectó el kilo de papa!

Ahí no terminaron las cosas, por desgracia. Reproducida mi nota de Eje 21 en un grupo de Facebook, otro alguien se dignó preguntar, sin signos de interrogación: “Y eso en q afecta el kilo de la papa”. El golpe a Santander no lo afecta en nada, es obvio. Ni al kilo, ni a la papa, ni al precio del kilo de papa. Todo sigue igual, como si nada malo hubiera pasado.

Por cierto, yo estuve tentado a decirle al joven en cuestión, llamado Julian Suarez -¡sin tildes!, que ni siquiera cuando su madre se muera (si todavía -¡Gracias a Dios!- aún está con vida) se afectará el kilo de la papa, por más que tu corazón, Julián, y los de tus familiares y amigos, estén destrozados.

No todo es plata en la vida, Julián. No todo es plata.

Las desgracias de Santander

Cabe anotar, por último, que también hubo múltiples y sólidas manifestaciones de rechazo abierto a lo sucedido en la Avenida Santander, las cuales llegaron a su máxima expresión en la pluma de Fabio Arias -Ari-, nuestro caricaturista estrella en Caldas, con quien tuve el honor de compartir -¡hace más de cuatro décadas!- el sagrado oficio periodístico en La Patria.

Con su venia, me permito reproducir la caricatura en cuestión, tomada del muro del historiador Albeiro Valencia Llano, quien además nos dictó una verdadera cátedra, en su columna editorial para Eje 21, sobre las desgracias del general Santander, la últimas de las cuales fue precisamente el atentado de marras.

Pero esto habrá de seguir, para colmo de males…