3 de diciembre de 2022
Directores
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez
Ximena Giraldo Quintero

Hablar por hablar

18 de octubre de 2020
Por Camilo Gaviria Gutiérrez
Por Camilo Gaviria Gutiérrez
18 de octubre de 2020

Gobernar es asunto que demanda juicio, conocimiento, experiencia, entrega, responsabilidad y compromiso, por ello es por lo que el papel de los alcaldes, gobernadores, presidentes y todo su equipo de gobierno resulta bastante complejo.

Una cosa es proponer y otra cosa es hacer. Una cosa es criticar y otra bien diferente es ser criticado. Una cosa es exigir y otra es complacer. Una cosa es demandar y otra cosa es atender. Una cosa es imaginar y otra cosa es ejecutar.

Muchos gobiernos locales llegaron al poder soportados en los hombros de quienes antes eran sus antecesores, es decir de los que ahora son sucesores, lo que indicaba que era su tarea, su compromiso, demostrar que las malas prácticas que tanto criticaban eran ciertas, que los vicios señalados eran reales, que los cambios propuestos eran necesarios.

Para infortunio de muchas regiones, lo criticado resultó ser cierto e incluso peor; Pero para tristeza de otras regiones, la crítica era injusta y el remedio resultó peor que la enfermedad.

Gobernar no es un ejercicio de HABLAR POR HABLAR, es una tarea de hablar para hacer, hablar para ejecutar, hablar para planear, hablar para realizar, hablar para transformar, hablar para cumplir, hablar para mejorar, no se trata únicamente de HABLAR POR HABLAR.

Muchas ciudades hoy padecen gobiernos opacos, perdidos, desvalidos, incapaces, ineptos, corruptos, y carentes de rumbo o brújula que permita avizorar mejoras en el corto o mediano plazo.

Resulta indignante que nos tengamos que conformar con planear las próximas elecciones, o en el mejor de los casos, soñar con revocatorias que no se habrán de cristalizar. Pues unas elecciones de revocatoria sin partidos o gamonales en la mitad no tienen la fuerza necesaria y no aparecerán los votos mínimos que se demandan para su validez.

Lo peor que podría intentarse hoy es una revocatoria del mandato, pues ello solo serviría para que personajillos como un ex senador, de cuyo nombre no quiero ni acordarme, salgan a cautivar alcaldes mediocres, prometiéndoles atravesarse en el camino de la revocatoria a cambio de burocracia y contratos, así lo ha hecho en el pasado, nada indica que ahora lo haga diferente.

El tiempo está demostrando que para gobernar se necesita experiencia y sobre todo se necesitan ganas de aprender. Asuntos los anteriores que por desgracia no ocurren en nuestra tierra, pues el elegido no tiene ninguna experiencia y mucho menos ganas de aprender.

Lo de la experiencia lo compensa con los consejos de su jefe el ilustre Don Arturo Espejo y las ganas de aprender las tiene aplazadas hasta el 2023, cuando hará un cursito “On Line” para demostrar que ya puede ser senador como lo viene pregonando a los cuatro vientos.

El tiempo ha demostrado que en política no se trata de HABLAR POR HABLAR.

En campaña prometían subsidios en el transporte, hoy no se ven los subsidios, y menos la voluntad de implementar las ayudas.

En campaña ofrecían la defensa a muerte de la reserva de Rio Blanco, hoy apelan a decisiones judiciales que defienden la reserva y además se declaran impedidos para defender los derechos medio ambientales. Lo único conseguido hasta el momento es haber acabado con la confianza inversionista.

En campaña atacaban la forma como se nombraban los colaboradores de la alcaldía, hoy nombran al jefe, al hijo del jefe, al yerno del jefe, a la esposa del yerno del jefe, y próximamente a la esposa del hijo del jefe. Eso que antes se llamaba corrupción, hoy lo llaman sinergias.

Antes señalaban la forma irregular como se contrataban los periodistas en pasada administración. Hoy lo hacen peor, contratan directamente con Telecafé, pero además ordenan que se pague comisión a agencias de publicidad amigas del gobierno local.

Antes acusaban al gobierno del mal manejo del tránsito en la ciudad, donde lo único que se observaba, según las quejas, era señalizaciones innecesarias. Hoy vemos que la única señalización realizada es la de una “ciclo banda” caprichosa, necia, torpe, mal realizada, mal señalizada y contra todos los pronósticos físicos y técnicos. Si el tránsito de antes tenía problemas, el de hoy parece que no tiene soluciones.

Señalaban al gobierno anterior de haber buscado un cheque en blanco al proponer el plan de desarrollo. Ahora al frente del gobierno propusieron lo mismo y hasta más, en otras palabras, buscaron una chequera en blanco y la obtuvieron.

Señalaron que la PTAR estaba mal direccionada, que tenía problemas “éticos” que podría ser lesiva a los intereses del municipio, que por favor no la adjudicaran desde la alcaldía saliente. Fueron escuchados y atendidas sus solicitudes. Hoy la misma PTAR vale 40,000 millones más que en el gobierno anterior, CUARENTA MIL MILLONES más que saldrán de los bolsillos de los manizaleños, todo por cuenta de un berrinche del joven mandatario que en suerte nos ha correspondido.

Era normal escuchar al entonces concejal y posterior candidato hacer señalamientos permanentes por el inadecuado control del espacio público. Hoy no se dice nada desde el gobierno local; un gobierno que perdió completamente el control del espacio público, un gobierno que trasladó la galería para la carrera 23 y calles circundantes.

Hace unas semanas el burgomaestre decía “no autorizo la salida del ESMAD a las calles”. Al tiempo, el ESMAD ya estaba haciendo su trabajo en las calles. Imagínense si esta situación hubiera ocurrido en el gobierno anterior y además imagínense que hubiera dicho o hecho el ahora alcalde desde su silla de concejal

Como lo pueden ver, no se trata de HABLAR POR HABLAR.