12 de junio de 2026

La historia vuelve a repetirse…

13 de mayo de 2020
Por William Calderón Z.
Por William Calderón Z.
13 de mayo de 2020
El pasado 23 de diciembre de 2019, se pretendió deshonrar al General William René Salamanca, por el simple hecho de estar cumpliendo con los estrictos  rigores que le impele la ley y el  cargo al que fue llamado y juró defender …pero, al otro día en la mañana, desde la capital del departamento del Huila, llegó la contraorden emanada de la Presidencia de La República en la que se ordena restablecer en su cargo al valiente General y pedirle dar continuidad a las investigaciones anticorrupción que desde el despacho de Salamanca se están surtiendo con celeridad….
 

EL DEFENESTRADO…

 

Al parecer el Ministro Carlos Holmes Trujillo, un hombre con todas las condiciones de hombre de Estado, fue mal aconsejado por sus inmediatos colaboradores y victima de la pandemia del chisme y la envidia procedió sin mediar a defenestrar al más brillante y probo de sus colaboradores de la Dirección de la Justicia Penal Militar cargo desempeñado por el  Uniandino, Alejandro Ramirez Londoño…

 

AL OIDO DEL MINISTRO…

 

Dejo a su consideración una nota  que el  Doctor Ramírez Londoño, me participó y espero que usted en la soledad de su despacho reflexione. 
w c z    
 
11 de mayo de 2020

A desmontar “La Especie”.Luego de una franca y contundente columna de María Isabel Rueda en el diario El Tiempo, señalando las divisiones internas de nuestras Fuerzas Militares, encuentro en la noticia de mi insubsistencia aquella rara versión, como si de una “especie” se tratara, que se debe a unos traslados de funcionarios judiciales que el ministro consideró inoportunos, para ser exactos, a mi inexperiencia.

Quiero hacer sobre este tema las siguientes aclaraciones:

Primero, advierto que la decisión del Sr. Ministro no fue motivada, salvo en aquel argumento “lato sensu” de su facultad discrecional, como procedió para retirar sin el debido proceso a 11 oficiales, por “perfilar” (verbo en boga por estos tiempos) a periodistas, políticos y funcionarios. Nada más arbitrario cuando, encontrándonos en plena coyuntura sanitaria del COVID19, espero el nacimiento de mi segundo hijo a finales de este mes y un reciente fallo de tutela manifestó con meridiana claridad, cómo al “derogar” una serie de traslados, que lo único que pretendían era mejorar la gestión de los procesos judiciales, el Ministro vulneró el derecho fundamental al debido proceso de los jueces.

Lo segundo, el que a un colombiano lo llamaran a cumplir con una de las promesas más importantes de campaña del Presidente Duque, como era la de recuperar la seguridad jurídica para los miembros de la fuerza pública -y así quedó inserto en el Plan Nacional de Desarrollo- me sentí honrado de prestarle este noble servicio a la Nación. Y no lo hubiera aceptado, si no hubiera podido acreditar previamente una amplia experiencia y probidad profesional, como se observa en cada uno de mis actos y, reitero, fue reconocido en reciente fallo de tutela.

Y una vez en el cargo, una serie de resultados empezaron a verse no precisamente por arte de la especie, sino a un buen engranaje gerencial que lo permitió: aprovecho este espacio para agradecer a todos aquellos que contribuyeron a que los miembros de las diferentes fuerzas que componen la jurisdicción, trabajaran juntos, por por primera vez en su historia, en el nuevo palacio de justicia TF Laura Rocío Prieto Forero, el cual inauguramos; a evitar la prescripción de procesos, como los peculados que de seguir cómo venían hubiesen dejado impunes a altos miembros de las fuerzas Militares por proceder con nula pulcritud en la División de Aviación y Asalto Aéreo del Ejército, la sanidad militar, Etc.; a poner en primera plana del país la necesidad de una jurisdicción imparcial para procesar los casos que más golpean la confianza de la ciudadanía en la fuerza pública; a conseguir el apoyo del Departamento de Estado de los Estados Unidos para dar inicio al expediente digital, en fin. Y aquí me podría extender en los logros que a un año en el cargo obtuvo la jurisdicción.

Y lo más sorprendente, lograr todos estos resultados aún cuando el actual ministro de defensa relevó al suscrito ex director, por primera vez en la historia de la entidad, de su autonomía administrativa en perjuicio de la autonomía e independencia de la rama, en contra de las recomendaciones que por años le han formulado al Estado Colombiano los organismos Internacionales y regionales de administración de justicia.

No será el momento de cuestionar la probidad profesional de la persona que escribe, una especie promovida por las oscuras manos que procuran la división de nuestras Fuerzas Militares. Ni más faltaba! Es el momento de asegurar para los miembros de nuestra fuerza pública una correcta administración de justicia, evitando que queden supeditados a la acción de un tribunal con evidentes tintes de politización, burocratización, e impunidad al no lograr en tres años de funcionamiento los postulados internacionales de justicia: verdad, reparación y no repetición, no conociendo el suscrito la primera de las providencias de aquél contra décadas de vejámenes sufridos por tantos colombianos.

Atentamente,
José Alejandro Ramírez, Ex director de Justicia Penal Militar.