La conciencia de un pueblo. ¡Gaitán, vive!
El pasado 27 de noviembre de 2019, escribí para Eje 21 el artículo titulado “El país político y el país nacional”, en el que afirmé que, para solucionar los problemas del país “no necesitamos de una asamblea constituyente, sólo necesitamos de un gran consenso nacional y de la voluntad política del Presidente de la República y de clase dirigente; en otras palabras, necesitamos de un concenso nacional entre los “Factores reales de poder” para que los derechos y garantías plasmados en la Constitución se conviertan en derechos reales, necesitamos, como dijo Jorge Eliécer Gaitán, “conciliar el país político con el país nacional”. Necesitamos que la ciudadanía como país nacional se convierta en país político”.
Ante esta afirmación, recibí un mensaje de la señora, doña Gloria Gaitán Jaramillo, hija del inmolado líder liberal, Jorge Eliécer Gaitán, en el cual me solicitó la fuente de donde su padre habría dicho que había que conciliar ambos países, convirtiendo al país nacional en país político, o sea en oligarquía.
A lo mejor, mal interprete algún documento leído donde se mencionaba la tesis del «país político y el país nacional», pero de todas maneras, lo que quise decir en el artículo, es que los problemas estructurales de Colombia deben ser manejados desde la óptica del país nacional, por hombres del país político (que no politiquero), entendido, ese país político, como la actividad del Estado que tiene como objetivo máximo el hombre, como lo entendía el líder inmolado, y como seguramente lo hubiera manejado, si las balas asesinas de la oligarquía no hubieran impedido su llegada el poder, pues fue el Dr. Jorge Eliécer Gaitán, un hombre pulcro, un estadista a quien le dolía ese país nacional, fue la consciencia de un pueblo.
Lejos de mi pensar que el Dr. Gaitán pretendió «conciliar ambos países convirtiendo al país nacional en país político, o sea en oligarquía». !Jamás!
La conclusión de Dr. Gaitán sobre el asunto, es la siguiente: “En Colombia hay dos países: el país político, que piensa en sus empleos, en su mecánica y en su poder y el país nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura, desatendidos por el país político. El país político tiene rutas distintas a las del país nacional. ¡Tremendo drama en la historia de un pueblo!” (Discurso: A propósito de la llamada “Revolución en Marcha”, Teatro Municipal abril 20 de 1946, fuente: Periódico Jornada -Archivo Gaitán, propiedad de la familia Gaitán)”.
En estos momentos de crisis que vive el país, bueno sería recordar a Jorge Eliécer Gaitán, pero más que recordarlo, debemos hacer un esfuerzo por leer su ideología y entenderla, pues su legado sigue vivo, como esa conciencia de un pueblo.
La familia Gaitán, en especial su hija Gloria, trataron de incluir la ideología de Gaitán en un libro que la Universidad Nacional, según afirma su hija, confiscó y no distribuyó, situación que lleva a que la gente, sin haberlo estudiado, haga afirmaciones que tergiversen y contradigan sus teorías, planteamientos e ideologías, como me pasó a mí.
De todas maneras, agradezco la deferencia de la señora Gloria Gaitán, por hacerme caer en la cuenta de mi mala interpretación y en aras de honrar la verdad y de honrar el legado «sagrado» de su señor padre, hago esta aclaración, pues el lagado, las teorías, los planteamientos y la ideología de Jorge Eliécer Gaitán, continúan vigentes, hoy más que en sus años de prolífica vida.
Porque Gaitán fue la conciencia de un pueblo. ¡Gaitán, vive!