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Nueva versión sobre el Túnel de «La Línea»

11 de julio de 2018
Por Jaime Lopera
Por Jaime Lopera
11 de julio de 2018
Crédito: MinTransporte

Por Jaime Lopera

jaime loperaPor ser natural de Calarcá, algunos amigos me preguntan con frecuencia la razón por la cual el sitio se llama La Línea. La que sigue es una primera hipótesis; espero que existan otras y recibiría con gusto cualquier nueva versión.

En primer lugar, no encontré ninguna referencia bibliográfica (ni siquiera en Poveda Ramos, el mejor autor en este campo de vías y ferrocarriles) donde apareciera escrito ese nombre. Así que acudí a varios testimonios documentados y orales, empezando por los de mi propia familia y varios amigos. El primer antecedente tiene que ver con el libro Calarcá en la Mano, de Eduardo Isaza Arango (1930) donde el autor —estadígrafo de la localidad— registra en su monografía los bienes patrimoniales del municipio de Calarcá en ese año; allí revela que había una casa en la frontera de “La Línea” con el Tolima donde vivía un funcionario del Resguardo de Rentas del departamento de Caldas, pero esa casa pertenecía al Distrito de Calarcá y estaba avaluada en 700 pesos de la época.

Pero es necesario remontarse a unos años atrás. La primera persona que habló de una vía férrea y carreteable por ese sitio fue el ingeniero Luciano Batlle, enviado por el presidente Murillo Toro en 1902 a explorar un camino distinto al de la Plata-Popayán que uniera el oriente con el occidente colombianos. Battle informó que la mejor ruta era el trayecto por la llamada depresión de Calarcá y descartó la depresión de Las Hermosas en el Tolima también sugerida como posible. En consecuencia, en 1913 se ordena el primer trazo (ley 129); en 1918 se revelan los primeros planos del túnel; y en 1922 (ley 102 de ese año) se ordena construir el túnel en forma definitiva. Solo en 1928 llega la primera locomotora a Armenia –la cual fue inaugurada por el general Vásquez Cobo–, procedente del Ferrocarril del Valle para empatar con la línea de montaña.

Aparte de la alusión de Isaza Arango en 1930, lo del nombre tiene este aparente origen: en la década de los veinte una firma norteamericana del estado de Colorado (Hitchcok & Tinkler) hizo en 1929 la primera perforación de un túnel, a los 3.526 metros de altura en la cordillera. (También se recuerdan los campamentos gringos de la Utah-Olap, pero en años posteriores). Ese mismo año de 1929, una firma francesa (Regie des Chemins de Fer, que participó en la construcción del canal de Panamá) fue contratada para hacer la carretera paralela a la vía férrea, pero la crisis económica mundial de ese año frenó la obra. Dieciséis años después, en 1945, se reanudan los trabajos porque la ley 26 de ese año así lo ordenaba, esta vez por la depresión de Toche que venía por Salento y emparejaba con el trayecto de Calarcá-Cajamarca.

Los lugareños que tenían fincas ganaderas cerca de la carretera (por ejemplo, en la Cucarronera, en la finca Alaska de Pedro Fayad, y en las fincas cercanas a Cansaperros donde veraneaban los calarqueños), comenzaron a decir –-con mucho orgullo, supongo—que “por aquí va a pasar la línea del ferrocarril”. Nadie hasta entonces hablaba con ese calificativo, sino que señalaban con el dedo la carretera hacia Ibagué. De esa manera la frase pasó a ser parte del lenguaje en la cultura popular.

En 1950 se suspende la obra y se levantan los rieles: los vestigios de esos carriles subsisten en el antiguo puente de Boquía, cerca de Salento, y en otros sitios. Los datos existentes coinciden en que fueron los expertos del Banco Mundial –entre ellos Lauchlin Currie, creador del Upac en el gobierno de Pastrana Senior– quienes convencieron de la suspensión al gobierno de entonces, entre otras cosas gracias a los esfuerzos de los lobistas colombo-norteamericanos que apadrinaban a la industria de vehículos y repuestos de Detroit (incluso la de los Jeeps), y la exportación de gasolina, para ampliar el comercio con los transportadores colombianos. No es necesario recordar que, en aquel momento, ganaron los camioneros norteamericanos y perdieron los fabricantes de los trenes y autoferros ingleses.

Julio 2018